Análisis de Camilo Rubiano Becerra

La semana que pasó, el Banco de la República publicó las cifras sobre la inversión extranjera directa y los resultados no son los mejores para el país. Según la información del Banco central fue que la IED en el primer trimestre del año 2017 cayó un 46.5% respecto el mismo periodo del año 2016, pasando de un poco más de $US4.000 millones de dólares a US$2.500 millones de dólares. El sector que perdió la mayor cantidad de inversión, fue el minero cayendo más del 200%.

De la misma forma, en el marco de del aniversario 90 de la Federación de Cafeteros, se publicó el último informe de producción que deja ver un problema amplio que tiene este sector en el año 2017. La cosecha cafetera cayó un 3% en el primer trimestre respecto del año pasado y en junio cayó un 9%, resultados que hacen  temer que la producción del año estará muy por debajo de los 14 millones de sacos.

Hecho que parece no interesarle al ministro de Agricultura, que está concentrado en banalidades y no está impulsando este sector tan importante para el país. El actuar irresponsable del ministro ya generó un problema muy grande en la ganadería del país. La certificación que tiene Colombia, respecto al hato libre de aftosa, la puso en riesgo por los brotes que han aparecido en varios territorios.

Sin embargo, ante estos eventos negativos para la economía, el presidente Santos y su gobierno, siguen actuando en contra de los colombianos y no muestran ningún interés por enderezar el rumbo del país. Esta misma semana que pasó, el gobierno le da un nuevo golpe a los bolsillos de los ciudadanos, aumentando $41 pesos el precio por galón de gasolina. Mientras en la Casa de Nariño continúan derrochando los recursos en contratos para sus amigos, como se publicó respecto de los nuevos favores que le han hecho al investigado gerente de las dos campañas del presidente Santos, Roberto Prieto.

El país no puede seguir cruzado de brazos. La oportunidad que tenemos el otro año es inmensa, no solo para corregir los grandes problemas que traen los acuerdos que se firmaron con las Farc, sino también para darle un norte a la economía que atraviesa uno de los momentos más complejos y volver a recuperar la confianza de nuestras instituciones, que día a día sufren por los reprochables actos de corrupción que nos cuestan, según los datos dados por el Contralor, cerca de $50 billones de pesos por año, algo así como un billón de pesos por semana.

Por eso, es necesario que nos pongamos manos a la obra, la participación activa de la ciudadanía en esta contienda electoral que se avecina, es fundamental. La política requiere relevos, los espacios se deben abrir, para construir una nueva política, donde la base sean las propuestas y los  argumentos, que salgan del diálogo constante con la ciudadanía. Esta fórmula es la que se necesita para devolverle la esperanza al país.

@camilorubianobe

Publicado: julio 10 de 2017