La mayoría de los lideres opositores venezolanos son unos traidores colaboracionistas de la dictadura de Nicolás Maduro. Esa gente hace política con la sangre de más de 100 jóvenes vilmente asesinados y eso es francamente grotesco.

La Mesa de la Unidad Democrática –MUD- era una coalición de partidos de “oposición” que tenían como misión combatir los abusos propios de un régimen dictatorial que había dejado a Venezuela en la ruina. Se destacaban varias figuras de renombre, pero al final muchos fueron los traidores y pocos los líderes que verdaderamente luchaban por ver su país libre.

Hace escasos meses miles de jóvenes venezolanos estuvieron dispuestos a dar su vida para recuperar aquel país que los vio nacer. El objetivo era continuar en la calle hasta vencer, pero desafortunadamente cometieron el error de confiar ciegamente en grotescos personajes como Henry Ramos Allup o Fredy  Guevara que terminaron enfriando las calles y en últimas legitimando la dictadura al aspirar a unas elecciones regionales donde era evidente que iba a haber un fraude.

Esos supuestos lideres de oposición no buscaban que sus partidos participarán en unas gobernaciones con el objetivo de combatir la dictadura sino con la intención de recibir dádivas por parte de Maduro y su camarilla de delincuentes. Sin embargo es importante señalar que una minoría de personas como María Corina Machado fueron capaces de dar un paso al costado y no aceptar esa vagabundería.

Al final de cuentas hubo fraude en las famosas elecciones a Gobernadores y aquellas personas de la “oposición” que traicionaron a la resistencia terminaron juramentándose ante el carnicero Nicolás Maduro.

La clase política venezolana es una de las más repugnantes de América Latina. Lo que está haciendo esa gente no tiene perdón y en últimas los que pagando las consecuencias es ese pueblo que al unísono clama libertad.

Espero que personas como María Corina Machado y Antonio Ledesma asuman el control de una nueva oposición que verdaderamente defienda a los venezolanos y que sobre todo no sea colaboracionista de la dictadura. Personajes como Henry Ramos Allup deben ser repudiados y otros como Capriles tienen que ser cuestionados porque de alguna forma u otra también traicionaron a la resistencia y a los jóvenes que dieron su vida por Venezuela.

Es absurdo que un nuevo movimiento de oposición cuente con personajes como Capriles, Guevara o Borges.

ENTRETANTO: Nunca hay que olvidar que la tragedia de Venezuela comenzó y se consolidó con el chavismo, pero es importante señalar que la desdicha se ha extendido hasta nuestros días en buena parte por aquellos “opositores” que son empleados de la Maduro. Considero que para acabar con la dictadura, primero es necesario desenmascarar a los falsos opositores.

@josecuellob 

Publicado: octubre 26 de 2017