Hay jueces que usan su cargo para hacer justicia, otros en cambio lo usan para perseguir con saña a quienes consideran sus detractores. Resulta que los honorables Magistrados Stella Conto Diaz del Castillo, Alberto Yepes Barreiro y Luci Bermúdez Bermúdez, se han encargado de usar el poder del que están envestidos, como herramienta para presionar a fin de conseguir la cabeza de Alberto Rojas Rios, el Magistrado de la Corte Constitucional que siendo presentado por terna de esa corporación, ha sido retirado de su cargo y vuelto a posesionar, como fruto de las duras batallas al interior del Consejo de Estado.

La historia del caso de Rojas parece más un chisme de colegio que una disputa legal. Cuando finalmente el Congreso eligió como Magistrado de la Corte Constitucional a Rojas, sobre los otros dos candidatos de la terna presentada por el Consejo de Estado, el bloque que apostaba por alguno de los otros dos ternados quedó sumamente molesto. Se presentó entonces una extraña demanda, que indicaba que la elección debía anularse debido a que algunos de los Consejeros de Estado que habían elegido a Rojas, durante la sesión de la votación habían anunciado previamente su voto. Rápidamente la Sección Quinta del Consejo de Estado, determinó que se anulaba la elección porque la votación no había sido secreta.

El retorno de Rojas a la Corte

El Magistrado Rojas, separado de su cargo por esta decisión, interpuso acción de tutela por indebida valoración probatoria, alegando que el supuesto anuncio de votos no había sucedido y que eso podía verificarse simplemente escuchando la grabación de la Sala en el día de la votación. La misma Sección Quinta del Consejo de Estado, que emitió la sentencia, decidió negar la tutela presentada por Rojas, y en consecuencia, se fue a Segunda Instancia, lo que implicó crear una sala de conjueces para reemplazar a quienes habían participado en la elección o habían tomado alguna de las decisiones.

El consejero Alberto Yepes es uno de los que se ha encargado de mantener en suspenso

la tutela del magistrado Rojas.

La Sala de Conjueces, ajena a los intereses que había motivado la decisión de tutela, decidió conceder el derecho a Rojas argumentando que “Esta Sala de tutela no comparte la violación probatoria realizada por la Sección Quinta en la sentencia cuestionada, pues, contrariamente a lo concluido en dicho fallo, de la lectura del acta y de la audición del audio de la mencionada sesión, lo que se aprecia es que la ronda de votación que concluyó con la elección del acto fue secreta y no pública ni nominal”. Encontró la Sala, que en las actas y grabaciones de la sesión en que se eligió a Rojas, nadie manifestó su voto, sino que se hizo de forma secreta como dicta la norma. en este sentido indicó que “es evidente el error constitutivo de defectos fáctico en que incurrió la Sección Quinta al valorar el acta y el audio de la sesión de la Sala Plena del Consejo de Estado del 6 de marzo de 2013, error grave de valoración que afectó de manera directa los derechos fundamentales invocados por el actor y que originó el defecto imputado de indebida interpretación del Reglamento Interno del Consejo de Estado del 6 de marzo”.

Los tres magistrados: Conto, Yepes y Bermúdez, aburridos con la decisión que finalmente tomaron los conjueces, decidieron dedicarse a presionar para que la Corte Constitucional seleccione y revise la decisión de tutela y tumbe en consecuencia la elección de Alberto Rojas, o al menos deje suspendida la respuesta, a fin de mantener en vilo al Magistrado.

A Inicios de agosto del año pasado, la Corte Constitucional en Sala de Selección de los magistrados  Gabriel Mendoza y Gloria Ortiz, aceptó estudiar la acción presentada en contra del fallo emitido el 11 de mayo de 2015 por el Consejo de Estado que ordenó reintegrar a Rojas. El caso le correspondió a Gabriel Eduardo Mendoza quien decidió declararse impedido para tramitar la decisión aludiendo amistad íntima, cuando nunca han compartido un café. Vale decir que con sí tiene amistad íntima es con la Magistrada del Consejo de Estado Luci Bermudez, ferviente enemiga de Rojas.

Si se aceptara el impedimento, se deberán nombrar conjueces para resolver el tema, pero mientras tanto,  la tutela que lleva más de un año en el escritorio del Magistrado con el triste record del más moroso de la Corte Constitucional, seguirá sin resolverse, tal como lo han querido los tres magistrados del Consejo de Estado.Dicen que justicia demorada es justicia negada, y en el caso de Rojas, las intervenciones de los amigos de Mendoza sí que han logrado injusticia.

@IrreverentesCol