Si no frenamos en seco el avance de Petro, Teodora, Timochenko y sus camaradas narco-castro-chavistas, podríamos caer en las manos de brujos negros, santeros y todo tipo de hechiceros que hacen parte de las sectas satánicas que hoy gobiernan Cuba y Venezuela, bajo ideas comunistas que sólo condenan a sus pueblos al hambre y la muerte.

Recordemos que cuando se llevó a cabo el show de la firma de “Los acuerdos de La Habana”, en Cartagena de Indias, el 26 de septiembre del año pasado, a pocas cuadras, en pleno centro histórico de la ciudad heroica, se celebraron ritos santeros en las narices de todos, dizque en favor de la Paz.

¿Cuál paz?, nos preguntamos. ¿Qué hay detrás de los “balígrafos” de oro que se utilizaron en tan fastuoso evento, que contó con la presencia de presidentes y delegaciones internacionales? ¿Los “rezaron” en Cuba?

Al ver las fotografías que se publicaron como testimonio histórico de ese día aciago para Colombia, debemos comprender que la batalla política real se está jugando en escenarios ocultos. Es decir, el futuro de Colombia trasciende los escenarios democráticos.

Nos hemos puesto en la tarea de investigar al respecto, con las debidas precauciones, confrontando fuentes y adentrándonos en un ámbito académico que exige el mayor cuidado. Con objetividad, debemos alertar a la ciudadanía.

A propósito de las pesquisas realizadas para conocer más sobre el tema, hallamos el trabajo riguroso del valiente periodista hispano-venezolano David Placer, quien ha publicado “Los brujos de Chávez”, un libro que muestra el gusto del fallecido sátrapa de Sabaneta, por las artes ocultas y su estrecha relación con ritos satánicos.

Hemos quedado de una sola pieza después de leer el contenido del texto. Con Chávez empezó una espiral de horror que ha sido heredada por Maduro, aún con mayor crueldad. En Venezuela hace rato se superó el límite de lo racional.

Detrás del drama que hoy viven 30 millones de hombres, mujeres, ancianos y niños en el país de Bolívar, sólo existe un argumento: el poder desaforado, al precio que sea, ofrecido al mismísimo Lucifer. Ni más ni menos. Así las cosas, la democracia ya no existe en ese país.

Jamás imaginamos que la avanzada de estas fuerzas malignas, encarnadas en muchos cubanos que están inoculados en el poder aliado de las Farc y sus secuaces, llegara a donde se encuentra. Estos peligrosos ciudadanos son los que mandan en Miraflores, sede presidencial del país vecino.

Destacamos que dentro de los rituales satánicos que practicó Hugo Chávez figuran los que se llevan a cabo con huesos humanos, sangre animal y también de personas asesinadas. Lamentablemente, muchos de estos rituales, hoy los continúan haciendo numerosos “dirigentes” afines a su causa perversa.

En días pasados tuvimos la oportunidad de entrevistar a una valiente líder estudiantil venezolana, opositora del régimen. Esta guerrera no sólo confirmó lo escrito en el libro de Placer, sino que reveló que a escasas 72 horas del último evento electoral convocado por el gobierno castro-chavista, fraudulento como todos los anteriores, más de 500 paleros, babalawos y brujos negros, provenientes de Cuba y Haití, aterrizaron en territorio venezolano para practicar ritos en favor de la Narco-Dictadura comunista de Maduro.

El silencio es el peor enemigo de nuestro futuro. Urge una respuesta contundente por parte de la Iglesia Católica, así como de todas las expresiones religiosas que se encuentran unidas alrededor de la Paz que tiene como fuente a Dios.

Por supuesto, esa paz no tiene nada que ver con la que impulsa las Farc, ya que ese poderoso cartel del narcotráfico y la lucha de clases, está conformado por individuos ateos, materialistas y marxistas, que nunca han dejado de apoyar la Dictadura Venezolana y tienen como objetivo replicar ese modelo desastroso en nuestro país.

Con todo respeto: Este momento de nuestra historia exige la mayor determinación. Colombia está consagrada al Sagrado Corazón de Jesús y tiene como Patrona a la Virgen de Chiquinquirá.

“En cambio, si caminamos en la luz, lo mismo que Él está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pecado.” (1 Jn: 1, 7)

@tamayocollins

Publicado: agosto 16 de 2017