Sin lugar a dudas, el discurso que nos entregó el senador Ernesto Macías durante la posesión del nuevo Presidente del a República, Iván Duque en medio de semejante ventarrón y llovizna pertinaz, parecía como si estuvieran haciendo un exorcismo a la Plaza de Bolívar, fue el eje central del debate político durante la semana pasada. 

Fue un discurso vigoroso, lleno de valor, que permitió mostrar una realidad que el país no quiere ver. O, que por lo menos la mitad del país que apoyó al gobierno corrupto y amoral de Juan Manuel Santos no quiere aceptar, ni reconocer. 

Resulta que la conciencia, desde el punto de vista filosófico, es la verdad. ¿La verdad de qué? De nuestros pensamientos. Sócrates, por ejemplo, comentó que a la palabra, la verdad, había que devolverle su valor auténtico a través de los pensamientos. 

La conciencia y la verdad se rodean de la realidad y la aceptación. De la realidad que vivimos sumados a la aceptación de esa realidad. 

Sin embargo, resulta que algunos seres humanos no aceptan su realidad, ni les gusta vivir en la realidad que viven. Se produce el efecto de lo que se conoce como la realidad paralela, un mundo de ciencia ficción, en donde el ser humano, irreal, cree que vive en un mundo real.

Algo similar fue lo que nos sucedió a los colombianos durante los ocho años del gobierno de JMS. 

Los colombianos creímos, ingenuamente, que vivíamos en un mundo real y verdadero, el mundo que dejó el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. En la medida que fue avanzando el mundo paralelo e irreal de JMS nos dimos cuenta que nos dirigíamos hacia un gobierno contrario a la verdad, lleno de mentiras, de conspiraciones, de usurpaciones de poder. 

Planteando la tesis de Sócrates: Para alcanzar la concepción del bien donde la bondad, el conocimiento y la felicidad deben ser los pilares del ser humanos por medio de los cuales se alcanza a la verdad suprema; quisiera preguntarles a los colombianos lo siguiente:

¿La verdad del gobierno de JMS es la que este señor nos quiso mostrar o la que plasmó con crudeza el senador Macías?

Cuando el senador Macías expuso lo que expuso en la Plaza de Bolívar, cantó unas verdades de a pecho que, obviamente, a nadie le gustó. A nadie quien hubiere defendido a capa y espada a JMS. 

Se armó una polvareda de parte de los medios de comunicación afines a JMS. 

A los dos días del discurso de Macías, el señor Contralor General de la República Edgardo Maya, comentó exactamente lo mismo que había pronunciado el senador Macías en la Plaza de Bolívar. Pero, como lo dijo Maya, si era válido. Como lo dijo Macías, un senador del Partido Centro Democrático, no. 

Entonces, se produce el fenómeno de la doble moral. Para unos, la moral no es una sola y verdadera, como lo planteó Sócrates, en virtud del bien común, sino que puede ser de doble moral, de doble vía, hasta de tercera vía.

A tal punto llegó la obra mezquina de JMS que días antes de retirarse de la Casa de Nariño dejó firmados más de 442 decretos que comprometen seriamente el accionar del gobierno de IDM. 

Por ejemplo, en el tema de las vigencias futuras o el presupuesto general de la nación el cual se encuentra desbalanceado en algunos ministerios como el de Min Trabajo. 

Ni hablar del pliego de peticiones de los quince sindicatos de Ecopetrol. Esa, será la gran prueba de fuego para la nueva Min Trabajo Dra., Alicia Arango. 

Además, de los nombramientos diplomáticos a última hora de la Canciller salomónica Holguín. 

Faltaba la cereza para el postre.

En Noviembre de 2017 se produjo la visita del Primer Ministro de Israel, Netanyahu, a Colombia. JMS, como siempre, se robó el show mediático. Fotos van y vienen. Al final, una declaración conjunta de JMS apoyando al pueblo hermano de Israel. 

A menos de 24 horas de despedirse, JMS le clavó el puñal a Netanyahu. Increíble, pero cierto. Este hecho, aunque ustedes no lo crean, presentará un serio revés diplomático no solo con el hermano pueblo de Israel, sino que va en contravía de la política exterior del gobierno de Donald Trump quien apoya abiertamente a Israel.

Valiente papa caliente, le dejaron al canciller Carlos Holmes Trujillo.

Mientras tanto, como coletazo del proceso de paz con el ELN, vuelven los secuestros, los chantajes, las extorsiones, los soldados muertos por minas quiebra patas. Vuelven, no, siempre estuvieron presentes sino que nunca se quiso reconocer esa verdad, realidad. 

Puntilla: La verdad, es que el senador Macías se quedó corto. 

@RaGomezMar

Publicado: agosto 14 de 2018