A pocos días de iniciar la nueva legislatura (20 de Julio), la última de este periodo legislativo para el cual fui escogido como Senador de la República, me surge la pregunta de cuales serán los principales retos qué debemos afrontar como representantes de la ciudanía colombiana, y cómo a pesar de la poca confianza que nuestro país tiene en sus legisladores dar un mensaje de tranquilidad y confianza en las instituciones; este sí que será un reto difícil.

En el afán de seguir avanzando su camino a las presidenciales, se avizora un panorama donde se use el congreso como herramienta del populismo para generar malestar en la ciudadanía y para sembrar mayor incertidumbre sobre la institucionalidad que tanto buscan destruir desde el proyecto presidencial de la izquierda extrema, y algunos otros qué han decidido sumarse a este peligroso escenario. Para ello los guionistas de la historia paralela trataran de presentar cualquier cantidad de proyectos inviables y sin sustento y dirán qué el Congreso le da la espalda a la ciudadanía.

Así mismo desde sus redes sociales seguirán desinformando y seguramente trataran de obstaculizar las iniciativas para la reactivación económica o el fortalecimiento de los programas sociales, tal y como ha sucedido en ya conocidos debates.

A raíz de esto el Congreso de la República esta obligado a actuar con responsabilidad, a defender la democracia y la sensatez, a llevar debates dignos, técnicos y con altura, donde la protección de la democracia, de la economía y del Estado de derecho sean nuestra prioridad. Probablemente tendremos qué decirle que no a iniciativas taquilleras, qué desde el discurso parecen formulas mágicas para la superación de la pobreza, o para la erradicación de la corrupción, seguramente estaremos expuestos a memes y señalamientos en redes sociales, pero antes qué nada debe primar la protección del país y la democracia sobre el populismo.

Más que nunca el congreso tiene un papel fundamental con la democracia en nuestro país, y con nuestros electores, así tenga un alto costo político. Este debate responsable debe estar acompañado de la presentación de propuestas acordes a la realidad del país, para ello nuestra prioridad debe ser estudiar un proyecto de recaudo fiscal qué sin afectar a la clase media y a las empresas en proceso de recuperación nos permita darle la mano a ese 42% de los colombianos qué se encuentran en pobreza. Así mismo se debe dar un fuerte debate sobre la manera de combatir el terrorismo urbano qué hoy atenta contra la integridad y los sueños de miles de Colombianos, no menos importante se deben revisar programas de incentivos reales y sostenibles para la reactivación económica, especialmente en los sectores más afectados por la Pandemia y los bloqueos ilegales qué parecen haber sido incluso más letales.

No es menor nuestra responsabilidad para comunicar con certeza a la ciudadanía la realidad de las discusiones y proyectos que se pondrán sobre la mesa y así tratar de combatir la desinformación con la que muchos buscan incendiar el país, y que lamentablemente ha avanzado en su propósito; con destrucción, ataques a la vida, la infraestructura pública y el tejido empresarial.

Mi compromiso con ustedes es dar lo mejor de mi en cada debate y desde mi rol hacer lo posible para proteger a Colombia de los avances del populismo.

@gabrieljvelasco

Publicado: julio 12 de 2021