A través de una tutela, el asesino Jesús Sántrich intenta silenciar a congresistas del Centro Democrático y a dos periodistas.

Alegando que a su cliente, el jefe terrorista alias Jesús Sántrich, se le vulneraron “grave e injustificadamente los derechos fundamentales a la honra y el buen nombre… así como el derecho fundamental al debido proceso…”, el abogado Carlos Darío Peláez Molina presentó una acción de tutela contra los congresistas del Centro Democrático, Edward Rodríguez y Santiago Valencia.

Según el abogado del criminal desmovilizado de las Farc, los parlamentarios violaron los derechos de su cliente al llamarlo “asesino” en una audiencia pública que tuvo lugar en la cámara de Representantes.

El abogado del jefe terrorista, esgrimió un argumento en extremo cínico al alegar que los parlamentarios uribistas no pueden hacer ese tipo de exclamaciones por cuenta de la “situación histórica por la que se encuentra nuestro país, a la luz de la subscripción del ‘Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera’”.

En su escrito, el abogado aseveró que los congresistas Rodríguez y Valencia actuaron “con el sesgo propio de los enfermos mentales que desprecian las cauces democráticas que la sociedad clama se materialicen para que cese la guerra de cualquier tipo y por fin los colombianos, podamos tratar de vivir en paz…”.

Al enterarse de la tutela interpuesta en su contra, el doctor Edward Rodríguez le manifestó a este portal que “Sántrich es miembro de una organización terrorista y como tal, ha cometido crímenes de lesa humanidad. El no puede, a través de acciones de tutela, pasar por encima de la inviolabilidad parlamentaria que me cobija. Viendo sus desmanes, cuando esto hasta ahora comienza, solicitaré formalmente que sea retirado del proceso de paz”.

También contra los periodistas

Desde que se conoció el acuerdo entre Santos y la banda terrorista de las Farc, se ha alertado que éste puede traer consigo una fuerte limitación a la libertad de expresión y a la libertad de prensa en Colombia. Bajo el argumento de que los periodistas ponen en riesgo la cacareada “paz estable y duradera”, cualquier comunicador podrá, eventualmente, terminar silenciado o sus denuncias judicializadas.

Esta acción parece ser la inauguración de la censura de prensa en Colombia, pues los periodistas Salud Hernández Mora y Gustavo Rugeles también fueron incluidos en la tutela de alias Sántrich.

El abogado del criminal de las Farc, totalmente desaforado, le enrostró a la periodista Hernández, de nacionalidad española, los crímenes que presumiblemente se cometieron durante el gobierno del general Francisco Franco. Para Salud Hernández, la tutela, tal y como se lo dijo a un periodista de este portal, significará “hacerle perder tiempo a la justicia. Más bien, que Sántrich prepare la confesión de la cúpula de las Farc de sus incontables crímenes de lesa humanidad, porque yo comprendo que al ser tantos, muchos se le pueden olvidar”.

A Gustavo Rugeles, por su  parte, lo señalan por una publicación hecha en el portal digital que él dirige, intitulada “Terrorismo sexual de Jesús Sántrich y Francisco Tolosa en La Habana: jineteras y abusos en medio del proceso de paz”.

Al enterarse de la tutela, Rugeles le manifestó a LOS IRREVERENTES que su artículo fue “basado en información allegada por una fuente confiable y contrastada por personas que conocieron sus bacanales en Cuba, en medio del proceso de paz. Hay que decir que cualquier cosa que provenga del terrorista Jesús Sántrich es como mínimo temeraria, aunque reconozco que tengo suerte de que haya resuelto demandarme y no asesinarme, como suele hacerlo con los periodistas que informan sobre sus crímenes”.

Esta acción de tutela será un hito histórico que pone en grave riesgo dos principios fundamentales de la democracia en Colombia: la inviolabilidad de los congresistas por su ejercicio parlamentario y la libertad de prensa.

Un criminal de la talla de Jesús Sántrich, que durante décadas atentó contra la sociedad, a través de sus fusiles y su dinamita, ahora que se ha convertido en un supuesto “actor político” no puede pretender llegar a silenciar a un país entero a punta de acciones judiciales y de amedrentamientos, lanzados a través de su equipo de abogados.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 30 de 2017