Se ha dicho, para vender la idea de que el proceso de paz con la guerrilla es legítimo y goza del respaldo pleno de la Casa Blanca, que prueba de ello es la presencia del señor Bernie Aronson –a quien muestran como amigo del presidente Obama- en la mesa de negociación en condición de enviado especial del gobierno norteamericano.

Aronson es un viejo dirigente del partido demócrata que ha servido como redactor de discursos del exvicepresidente de los Estados Unidos, Walter Mondale y ha ocupado cargos de mediano nivel en el Departamento de Estado. Estuvo en la burocracia oficial hasta 1993, año en el que se fue a hacer negocios. Primero trabajó para Goldman Sachs y luego fundó la firma promotora de inversiones “ICON Investments” cuyas oficinas están ubicadas en Washington D.C y Los Angeles desde las que manejan inversiones por más de 4.4 mil millones de dólares en México, Brasil y Colombia.

Se ha justificado la presencia de Aronson en las deliberaciones de La Habana, primero por el interés que sobre el proceso de paz ha mostrado el gobierno del presidente Barak Obama. Igualmente, hay temas sensibles que obligan a que los Estados Unidos ponga sus ojos sobre lo que sucede en Cuba, por ejemplo los requerimientos que pesan sobre muchos integrantes de las Farc, particularmente de la cúpula de esa organización criminal por parte de cortes norteamericanas por toda suerte de delitos: narcotráfico, secuestro, terrorismo y homicidio de ciudadanos americanos.

La denuncia de Uribe

El expresidente Uribe ha sido en extremo respetuoso de la decisión de la Casa Blanca de enviar a uno de los suyos a atender el proceso de paz. Siempre ha aplaudido que los norteamericanos conozcan los detalles de la negociación. Pero en las últimas horas sorprendió a la opinión pública con un artículo de su autoría que hizo público bajo el título “El señor Bernie Aronson y el negocio de la paz” en el que hace un recorrido sobre las críticas que él ha hecho sobre el proceso de paz, como la reducción arbitraria en el umbral del plebiscito, los crímenes atroces que han perpetrado los miembros de las Farc y que quedarán en la más absoluta impunidad y el crecimiento de los cultivos ilícitos.

Cierra el expresidente Uribe su nota formulando una pregunta que permite despertar toda suerte de sospechas sobre los verdaderos intereses de Bernie Aronson: “¿Qué intereses comerciales ha tenido o tiene el señor Aronson en compañías que han sido concesionarias para explotar recursos naturales de Colombia en zonas que volvieron al dominio de las Farc, o vinculadas a la industria del café con socios cercanos al Presidente de la República?”

Genera suspicacia que Aronson, que tiene acceso a información privilegiada en La Habana, paralelamente esté haciendo negocios de inversión en Colombia

“ICON Investments” tiene una muy importante participación accionaria de la empresa petrolera “Vetra Exploración y Producción S.A.S” que está basada en el municipio de Chaparral, en el sur del Tolima. Ahí hay un detalle que llama poderosamente la atención: históricamente, en el sur del Tolima, las Farc han tenido una presencia muy fuerte. Fue en esa zona, en el Davis –municipio de Río Blanco- donde nacieron las autodefensas campesinas que luego se convertirían en las Farc.

“Vetra Exploración y Producción S.AS” es de propiedad de tres fondos de inversión: “Capital Group Private Markets”, “New Veg Shareholders S of R.L” que es una empresa creada en Panamá en 2013 y finalmente “ICON Investments”, que es de propiedad de Aronson.

Pero los intereses de Aronson no se limitan al petróleo. El “Grupo Sala” es una empresa dedicada al manejo de residuos urbanos con negocios en Manizales, Cali y Pasto. También tiene contratos en la ciudad de Panamá. Su meta empresarial va de la mano de la consolidación del acuerdo de paz con las Farc. Según ellos, “en 5 años grupo Sala sebe ser la empresa más importante de gestión ambiental de Colombia…”. ¿Quién es uno de los propietarios de “Grupo Sala”? Una vez más surge el nombre de la compañía de Aronson: “ICON Investments”.

Un recorrido sencillo por las compañías basadas en Colombia en las que actualmente “ICON Investments” tiene intereses económicos, arroja el siguiente resultado: “Amfora Packing”; “Vetra”; “Grupo Sala” y “Credivalores”.

Hace pocas semanas, el presidente Santos escribió una columna de opinión en la que hizo uso de la famosa canción de John Lennon “Imagine”, invitando a los colombianos a imaginarse lo próspera y atractiva que será Colombia cuando se firme la paz con la guerrilla. Al decir de Santos, “La paz beneficia a todos los colombianos porque, si hay más inversión, si llega más turismo, habrá más empresas, mucho más empleo y, por lo tanto, más oportunidades…”.

Al parecer, las oportunidades y la prosperidad le llegó desde antes al empresario Bernie Aronson quien, con la información privilegiada a la que tiene acceso en La Habana, ha podido diversificar muy bien y sobre seguro su portafolio de inversiones en Colombia con la ayuda del exministro Gabriel Silva con quien tuvo negocios en la época en que su grupo de inversiones adquirió Carulla-Vivero.

@IrreverentesCol