El recién nombrado ministro de justicia, Jorge Londoño Ulloa, empieza a ejercer su cargo con un lastre a cuestas: el pasado criminal de sus dos hermanos, Oscar Alberto y Hugo Fernando, quienes han estado involucrados en la comercialización y tráfico de estupefacientes.

Efectivamente, tal y como se denunció en el Congreso de la República por parte de la Representante a la Cámara uribista María Fernanda Cabal, los dos hermanos del nuevo ministro de justicia estuvieron vinculados a una red de narcotráfico liderada por los jefes guerrilleros alias “Fabián Ramírez” y “Sonia”, ésta última condenada a 16 años y 7 meses de prisión en una corte federal de la ciudad de Washington, Estados Unidos.

De acuerdo con una denuncia que en abril de 2002 instauró el antiguo miliciano de las Farc, Gerardo Aguirre Ballesteros, los hermanos Oscar Alberto y Hugo Fernando Londoño Ulloa integraban una red criminal adscrita a las Farc y dedicada al tráfico de drogas ilícitas a Europa.

El nuevo ministro, en su defensa, ha dicho que sus hermanos en este momento están libres de cualquier investigación y que en su momento ellos fueron víctimas de un montaje judicial.

No obstante las explicaciones dadas por el funcionario, el manto de duda persistirá pues él hace parte de lo que el gobierno ha denominado “gabinete para la paz” y genera inquietud que, precisamente, sea Londoño el ministro de justicia de cara a la inminente firma de un acuerdo con las Farc, organización a la que, según se ha denunciado, estuvieron vinculados sus hermanos única y exclusivamente para traficar con drogas.

Sectores políticos boyacenses, denunciaron que en la campaña política de octubre del año pasado, los intrépidos hermanos del nuevo ministro de justicia estuvieron muy activos en las actividades proselitistas de Carlos Andrés Amaya, candidato del Partido Verde, que resultó victorioso en la urnas al lograr más de 235 mil votos.

En los corrillos políticos de Boyacá, en voz baja se dice que los Londoño Ulloa son una suerte de “intocables”, gracias al poder de su hermano el ex gobernador y hoy ministro de justicia y de su esposa Gladys Constanza Medina Brando, quien es la directora de la seccional Boyacá de la Fiscalía General de la Nación.

Es posible que el presidente Santos, preocupado por incorporar a su gobierno al Polo Democrático –nombrando a Clara López- y a los verdes a través de la designación de Jorge Londoño, no tuviera conocimiento de los cuestionamientos que se le han hecho a su nuevo colaborador. Y si lo supo, al parecer les restó importancia. Al fin y al cabo, el objetivo inmediato del alto gobierno es el de sacar adelante el proceso de paz y para eso requería, al precio que fuera, tener a todos los partidos políticos contentos con su respectiva porción de mermelada.
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