Además de los problemas por PanamaPapers, Luz Mary Guerrero es señalada de robarse las acciones de sus hermanos en Servientrega.

Servientrega es una de las empresas con mayor arraigo en la sociedad colombiana. Desde comienzos de los años 80 del siglo pasado, sus propietarios, la familia Guerrero, han forjado una compañía admirable que hoy, a causa de los problemas judiciales de una de sus socias, se encuentra en el ojo del huracán.

En el marco de la investigación derivada del escándalo de los PanamaPapers, la fiscalía general de la nación le imputó los cargos de lavado de activos, concierto para delinquir, fraude procesal, enriquecimiento ilícito y estafa a la polémica Luz Mary Guerrero, una de las socias de Servientrega.

Pero aquellos no son los únicos problemas judiciales que enfrenta la empresaria Guerrero, quien hoy se encuentra privada de la libertad. Desde hace bastantes años, la familia Guerrero está involucrada en un litigio monumental por la distribución accionaria de sus emporio empresarial.

La idea del negocio que hoy es Servientrega surgió en 1980, cuando el patriarca de la familia, el señor Concepción Guerrero Guerrero creó la compañía Masagros. En 1982, don Concepción motivó a sus hijos Jesús y Luz Mary para que crearan una empresa similar a la de él. Así nació Servientrega.

El negocio fue próspero desde el primer momento, razón por la que los hijos resolvieron otorgarle verbalmente a su padre el 20% de las acciones de su organización. Dado el éxito, otros hermanos Guerrero, que también tenían una empresa de mensajería –Ultraservicios Ltda.-, propusieron una fusión, en virtud de la cual, Servientrega absorbería todos los bienes materiales e inmateriales de Ultraservicios.

Como es natural, los propietarios de esta última, Carlos Julio y Purificación Guerrero empezarían a trabajar en la empresa fusionada y, adicionalmente, se quedarían con una porción accionaria.

En 1996, cuando Servientrega era la compañía de mensajería, entregas y despachos líder en Colombia, la familia Guerrero tuvo una muy difícil reunión, pues las ofertas accionarias hechas por Jesús –hoy candidato presidencial- y la detenida Luz Mery no se habían protocolizado.

Para hacerle frente a la crisis, acordaron llevar a cabo un proceso de “democratización accionaria” de Servientrega en virtud de la cual, los reclamantes quedarían con un porcentaje de la compañía.

Cuando todo estaba listo para ser finiquitado, Luz Mery Guerrero se abstuvo de plasmar su firma en el documento de protocolización. Han pasado cerca de 20 años y los perjudicados aún no han resuelto su situación, gracias a las argucias jurídicas adelantadas por su hermana, hoy privada de la libertad. Desde El Buen Pastor, seguramente no podrá continuar dilatando el proceso.

El asunto, que tiene de por medio miles de millones de pesos, se encuentra en los estrados judiciales, lo que se convierte en un problema adicional a los que ya tiene Luz Mery Guerrero, quien, además de haber saqueado con maniobras ilegales a Servientrega valiéndose de empresas de papel en Panamá y otros países, no ha tenido mayores reparos a la hora de desconocer los derechos patrimoniales de su padre y hermanos.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 6 de 2017