En sus orígenes la expresión “idiota útil” se refería a aquellas personas de países occidentales que simpatizaban con la extinta Unión Soviética pero que a su vez eran vistas dentro del mismo régimen con desdén y con el único valor de servirles como herramienta para expandir su ideología de izquierda. En la actualidad el uso de la expresión poco ha variado ya que se refiere a aquellas personas que actúan ignorando las verdaderas motivaciones de otros que se aprovechan de ellas para favorecer unas causas que al final les resultarán perjudiciales. 

Dentro de la variedad de sistemas e ideologías políticas ninguno ha resultado mas perjudicial para una sociedad que el comunismo. El comunismo es tan ferozmente perverso para las libertades individuales y para la economía de un país que para ser implementado tiene que camuflarse dentro de los discursos del odio que exacerban la división de clases y las pone en unos polos opuestos bajo una irremediable lucha. El comunismo también aparece como un socialismo demócrata que se legitima en una primera elección y después se vuelve más difícil de erradicar que un cáncer metastático porque no vuelven a perder una elección. 

Colombia al igual que sus vecinos caídos no está exenta de caer en las fauces del comunismo disfrazado del socialismo demócrata que profesan los pensionados de las FARC y el ex guerrillero del M-19 Gustavo Petro. Y el mejor vehículo para lograrlo son los jóvenes enmelados con las promesas de gratuidad en la educación. Esta semana, la izquierda colombiana movió sus hilos dentro de las universidades públicas y privadas para realizar una marcha nacional con el supuesto propósito de obtener el derecho a la educación pública y gratuita. Gustavo Petro en incontables trinos llenó de mensajes sus redes sociales invitando a dicha movilización con el argumento de que el dinero del presupuesto se gasta en cosas innecesarias como las armas de defensa del Estado – ¿conveniente no? –.  

Los estudiantes obedecieron el llamado de Petro, López, Cepeda, Farc y compañía y se congregaron en sitios tan emblemáticos como la Plaza Che Guevara en Bogotá bajo la mirada complaciente de las imágenes plasmadas en la pared del revolucionario argentino que ayudó a cambiar el destino de Cuba convirtiéndola en el primer enclave comunista de la región. Las universidades privadas como la Javeriana, el Icesi, la Autónoma acompañaron la movilización para gritar que el dinero público no es para comprar más armas sino para hacer más universidades y colegios ¡carajo! Los estudiantes tampoco perdieron la oportunidad para repetir ofensivas arengas contra Álvaro Uribe y sacar muñecos de hombres cerdos para hacer un intento bajo de insultar al presidente Iván Duque – presidente que, cabe recordar, no tiene ni 3 meses en el poder y está gobernando bajo el legado del desgobierno Santos –. 

Mientras transcurría la marcha, el Ministro de Hacienda Carrasquilla anunciaba junto a representantes de todas las corrientes incluyendo al sonriente esbirro de Petro, el senador Gustavo Bolívar, el presupuesto más alto para la educación. Noticias irrelevantes para Petro que seguía trinando con furia e incentivando a los jóvenes no solo a “mantener el esfuerzo de movilización en los siguientes días” sino que vincularan al estudiantado de secundaria. Además de exigir que los tres billones adicionados al ministerio de defensa pasaran a la universidad pública el año entrante. En serio ¿se imaginan el tremendo dictador que tendríamos si hubiese ganado Petro? 

El senador Petro no perdió la oportunidad de montarse en la tarima al finalizar la marcha en Bogotá para agradecerles a los jóvenes de izquierda, de derecha y de ninguna afiliación política por apoyarlo a él. Al final, la marcha terminó siendo así como la consulta anticorrupción una forma de utilizar a las masas para llegar a un propósito que al final les será adverso porque si hay algo que está comprobado es que no hay nada gratis en la vida, ni siquiera la educación. 

@ANIABELLO_R

Publicado: octubre 12 de 2018