Una de las guerras más sucias que se ha registrado en los últimos tiempos, es la que se desató en contra del abogado Jaime Lombana, luego de que asumiera la representación legal del empresario ecuatoriano, Juan Eljuri, nuevo representante en Colombia de la marca Hyundai.

Como es sabido, la contraparte de Eljuri es Carlos Mattos, hoy prófugo de la justicia colombiana y quien deberá ser extraditado a nuestro país en las próximas semanas, para que responda por el brutal caso del soborno de un juez que, precisamente, decretó unas medidas cautelares que favorecían sus intereses. 

Uno de los asesores más cercanos a Carlos Mattos, es el oscuro abogado Alex Vernot, preso por la compra del juez en cuestión. Vernot era una suerte de consigliere de Mattos y, además de asesorarlo en sus fechorías, estaba a cargo de diseñar y poner en marcha campañas mediáticas de desprestigio contra todo aquel que se atreviera a travesarse en el camino de su patrón. 

A través del agresivo periodista Gonzalo Guillén y de su segundo, Daniel Mendoza, Mattos puso en marcha brutales cruzadas de propaganda negra -diseñadas por Vernot antes de ser encarcelado- con el propósito de enlodar a sus contrapartes. 

De esa estrategia han sido víctimas el exfiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez y el abogado Jaime Lombana Villalba. 

Este portal pudo establecer que en la fiscalía reposan evidencias que vinculan a Jorge Mattos -hermano de Carlos Mattos- con el periodista Guillen, con las que quedaría probada la estrategia de desprestigio contra el abogado Lombana. 

Si Carlos Mattos cayó en desgracia, y su emporio amenaza con desplomarse, no es por el papel del abogado del Grupo Eljuri, sino como consecuencia de los actos ilícitos que cometió el antiguo representante de Hyundai, hechos por los que hay varias personas en la cárcel y algunas de ellas ya confesaron el entramado criminal que se erigió para corromper a la administración de justicia colombiana, con el propósito de evitar que Mattos perdiera la representación de la marca coreana. 

El episodio que se presentó hace pocos días en la ciudad de Miami, donde el abogado Lombana fue increpado y amenazado de muerte por parte de Jorge Mattos, es un capítulo más del hostigamiento de que ha sido víctima ese prestigioso jurista. 

Luego de ese vergonzoso episodio, de manera inmediata el periodista Mendoza -subalterno de Gonzalo Guillén-, siguiendo el libreto previamente establecido, lanzó afirmaciones temerarias en contra de Lombana y del presidente Álvaro Uribe. 

Según aquel sujeto, Lombana tiene cuentas bancarias en Curazao, a través de las que “lava dinero” del expresidente de la República. Algo totalmente descabellado y canalla. Este portal confirmó que el abogado Lombana nunca en su vida ha estado en Curazao. 

Pero cuando se trata de denigrar a una persona, Vernot y su equipo son unos expertos. Conocen perfectamente la estrategia de minar moralmente a alguien, para efectos de quebrarlo emocionalmente y así poder sacarlo rápidamente del camino. 

La lealtad y la honorabilidad no son características de la compleja personalidad del empresario Carlos Mattos, cada vez más arrinconado por la fuerza de las evidencias en contra suya. Pero independientemente de las jugadas sucias que él y su equipo de sicarios morales emprendan para mancillar a sus contrapartes, las decisiones ya están tomadas y difícilmente podrá salvarse de la extradición a Colombia, donde tarde a temprano deberá responder por sus actos ilícitos. 

@IrreverentesCol

Publicado: enero 20 de 2020