El exsecretario de Salud, Héctor Zambrano declaró que los investigadores del carrusel de la contratación exigieron soborno de $500 millones.

En medio del gran escándalo desatado por la captura del expresidente de la corte suprema, Francisco Javier Ricaurte, han pasado desapercibidas unas serias denuncias que afectan a dos funcionarios –uno de ellos renunció a comienzos de año- de la fiscalía. Se trata del exfiscal delegado ante la corte suprema, Juan Vicente Valbuena y Jaime Alonso Zetien.

Zetien era el segundo del cuestionado Valbuena, quien ya salió de la fiscalía. Una vez se produjo la renuncia de aquel, éste asumió todos los procesos, particularmente los del denominado carrusel de la contratación.

Cuando empezó la investigación por la corrupción en Bogotá, Valbuena y Zetien fueron merecedores de elogios desproporcionados por los medios de comunicación. Resulta curioso que muchos de los que en su momento aplaudieron al corrupto Luis Gustavo Moreno, también alabaron a Valbuena y su equipo, del que hacían parte Jaime Alonso Zetien, Claudia Patricia Vanegas y Aura Janeth Buitrago Pedraza.

El 15 de abril de 2016, en el diario El Espectador, el periodista Juan David Laverde publicó una verdadera apología de ese equipo, al que calificó como un “grupo élite” al que llenó de aplausos y de reconocimientos por sus logros en la investigación que estaban adelantando.

Pero no todo lo que brilla es oro.

Con la llegada de Néstor Humberto Martínez a la fiscalía, empezó a aflorar la realidad. Se conoció que Valbuena, en el caso del carrusel de la contratación, se dedicó a adelantar negociaciones sobre la mesa y otras por debajo de ella.

Lo curioso es que la corrupción de Bogotá se desarrolló a través de muchos contratos, pero Valbuena y su equipo se concentraron únicamente en un caso, el de las ambulancias y pasaron de largo frente a las irregularidades en la empresa de energía, el Acueducto, las secretarías de medio ambiente, movilidad e integración social, la unidad de servicios públicos y, por supuesto, el IDU.

Existen indicios en el sentido de que Valbuena, le habría sugerido a las personas investigadas por él, recurrir a los servicios profesionales de abogados cercanos a él, hecho que de ser confirmado desataría un escándalo semejante al de Luis Gustavo Moreno, quien obtenía la representación de personas a las que investigaban sus cómplices en la corte suprema, como los magistrados Malo y Bustos.

El caso de Zetien

El hoy exfiscal Jaime Alonso Zetien es señalado por presuntamente recibir dinero del condenado contratista Emilio Tapia. LOS IRREVERENTES tuvieron acceso a la copia de una diligencia de interrogatorio rendido por el exsecretario de Salud de Bogotá, Héctor Zambrano, el 20 de enero de 2014.

En dicha diligencia, Zambrano le dijo a la fiscalía que Emilio Tapia le exigió la suma de $500 millones de pesos para hacérselos llegar a quienes llevaban la investigación en la fiscalía.

En concreto, Zambrano dijo: “A través del señor Jimmy Forero y Enrique Mora (sic) me llevaron a la casa de Emilio Tapia ubicada en la urbanización San Simón, cerca al aeropuerto de Guaymaral, a las afueras de Bogotá y allí me expresó que necesitaban que yo les aportara la suma de quinientos millones de pesos para temas relacionados con el proceso que se adelantaba en la Fiscalía y que hablara con la unión temporal a ver si ellos podían dar esos recursos, a lo cual yo le dije a Emilio Tapia que no era posible porque ya no había forma de exigirles algún pago adicional y entonces el señor Emilio Tapia me solicitó y exigió que le consiguiera una cita con el gerente del Acueducto de ese enonces, Luis Fernando Ulloa…”.

La investigación en la fiscalía la llevaban Juan Vicente Valbuena y su coequipero, el exfical Zetien. Han pasado más de 3 años desde la declaración de Zambrano y esa gravísima confesión nunca fue investigada, pues era obvio que Valbuena y Zetien, quienes manejaban todos los hilos de aquel proceso no iban a profundizar en aquel asunto, pues el tiempo ha demostrado que quienes habrían recibido dinero de Emilio Tapia, precisamente fueron ellos.

Los hechos posteriores apuntan a confirmar que Zetien sí intentó favorecer a Emilio Tapia. Valga recordar que él fue quien presentó en enero de 2015 un preacuerdo a favor del cuestionado contratista, preacuerdo que fue tumbado por el tribunal superior de Bogotá al considerar que éste no se ajustaba a los preceptos legales.

En medio de la cruzada que se está adelantando para identificar y castigar a los funcionarios corruptos de la justicia, debe desempolvarse la declaración que en 2014 ofreció Héctor Zambrano y en la que puso sobre la mesa una solicitud de $500 millones de pesos para entregar a los fiscales que investigaban el carrusel de la contratación, Juan Vicente Valbuena y Jaime Alonso Zetien.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 22 de 2017