A raíz de las declaraciones del magistrado Cifuentes de la JEP refresco la memoria de nuestro país con Alzheimer sobre algunos de sus “errores”:

Fueron responsables de por lo menos 9.000 secuestros reportados, muchos desconocidos por no haber sido denunciados por sus familiares con el fin de no entorpecer las negociaciones para su recate. Los mantenían encadenados en corrales de alambre de púas en condiciones infrahumanas y de muchos se ignora su paradero, de otros se negociaron los cadáveres con sus familiares. Fueron muchas las pescas milagrosas en las carreteras de todo el país, llamarlos simplemente retenciones o toma de rehenes, no deja de ser un sofisma para suavizar el delito; pero aceptémoslo como beneficio de la duda para ver si barrer sus apartamentos les asignan como pena alternativa.

Fueron atacadas por las Farc 717 poblaciones, y tomadas 389 para un total de1.106 incursiones a cabeceras municipales. Las más afectadas fueron: Toribío, Cauca con 32; Caldono, Cauca 30; Argelia, Cauca 25; El Tambo, Cauca 20; Tierralta, Córdoba 17; Algeciras, Huila 16; Jambaló, Cauca 16; Hacarí, Norte de Santander 15; Sardinata, Norte de Santander 13; Arauquita, Aráuca 12; Balboa, Cauca 12; Bolívar, Cauca 11; Paez, Cauca 11; Rioblanco, Tolima 11; Ituango Antioquia 10; Piendamó, Cauca 10; San Francisco, Antioquia 10 y Turbo, Antioquia, 10. Los ataques y tomas tenían objetivos de acumulación territorial, mantener los corredores de comunicación en zonas estratégicas, recursos y ventajas políticas. En el caso del Cauca, por ejemplo, están claras dos finalidades: despejar el corredor hacia el pacífico por donde sale alrededor del 70% de la coca, y el sometimiento o alianza con los resguardos indígenas que en buena parte lograron.

El principal objetivo fueron las estaciones de policía y los edificios públicos; pero los daños colaterales de los cilindros bomba afectaron la población civil. El más cruel fue el ataque a la iglesia de Bojayá donde murieron 119 civiles y hubo 98 heridos incluyendo mujeres y niños. Estos ataques a las poblaciones obligaron el desplazamiento de más de 300 alcaldes, 700 concejales, 200 jueces, 150 fiscales y cerca de 2.000 funcionarios municipales.

Lo más atroz es sin duda el reclutamiento y abuso de menores que, de acuerdo con lo que se ha logrado analizar, se le atribuyen a las Farc al menos 9.115, de estos, las niñas se convertían en objetos sexuales de comandantes y guerrilleros y ‘El Médico’ se encargaba de practicar los abortos de las que resultaban embarazadas.

Estos horrores no los acabó la entrega del país en la Habana, lo hizo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, al día siguiente de su primer gobierno inició las caravanas para evitar las pescas milagrosas, tomo las medidas para el regreso a sus municipios de alcaldes, concejales y funcionarios públicos y logró reducir los cultivos de coca que financiaban estas fechorías a menos de 60.000 hectáreas.

De manera pues que los angelitos de las Farc, de cuyas cabezas 10 tienen curules de legisladores en el Congreso y se dicen adalides de la “moral”, no son tan “Comunes” como ahora denominan su partido. Son simple y llanamente autores de crímenes de lesa humanidad al los que sus “errores” les quedan a astronómicas distancias.

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Como las matemáticas no son una opinión miremos lo que prevé la Registraduría para no permitir la revocatoria: 300.000 firmas / 6 meses = 50.000 firmas al mes. 50.000 firmas al mes / 30 días = 1.667 firmas por día. De acuerdo con el número de planillas distribuidas solo se requieren como máximo 3 o 4 firmas por hora por planilla. ¿Dónde está la aglomeración?

El Rincón de Dios

“Que nadie se atreva a perjudicar ni a dañar en esto a su hermano, porque el Señor hará justicia por todas estas cosas.” (1 Tes 4,6)

@rafuribe

Publicado: febrero 12 de 2021