El INPEC hizo una inspección al sitio de reclusión del reo Juan Guillermo Monsalve Pineda. En esta inspección se encontraron teléfonos celulares, computadores, tablets, una impresora, una consola de video juegos, tres televisores y alcohol. Bastante alcohol. Incluso se encontraron cuchillos. La inspección de esa casa fiscal fue antecedida por la publicación, por parte del mismo Monsalve, de fotos en su celda tomando whisky con una mujer y celebrando con otras personas.

Vale aclarar que a Monsalve la Corte Suprema le avaló el beneficio de preparar su propia comida en la casa fiscal en la que se encuentra recluido y eso le da acceso a los elementos de cocina necesarios. Pero no más. Todos los elementos encontrados están fuera del alcance de los privilegios aprobados por la Corte Suprema.

Monsalve está condenado por secuestro extorsivo y concierto para delinquir. Es además el principal testigo de Iván Cepeda contra Álvaro Uribe en el caso en el que se acusa a Uribe de la conformación del Bloque Metro de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU). No voy a tratar desde esta columna de analizar inocencia o culpabilidad de Uribe en ese caso o de Cepeda en la consecución de falsos testigos. Quiero es hablar de los beneficios de que ha gozado Monsalve.

No deja de ser una interrogante el por qué entregar dinero a Monsalve por parte de Cepeda no es un delito, pero si lo es cuando quien ofreció el dinero fue el abogado de Uribe, Diego Cadena. Iván Cepeda, a través de la ONG “fundación Solidaridad con los Presos”, entregó a Monsalve dinero para hospedaje, alimentación y desplazamiento de la familia de Monsalve. Cobra nueva fuerza este tema ahora que el INPEC encontró tantos elementos en el sitio de reclusión de Monsalve, una casa fiscal de La Picota.

Empezó ahora una lucha por la verdad. Por un lado, los abogados de Álvaro Uribe piden se aclare como es posible que un preso condenado termina gozando de tantos privilegios y por otro lado vemos a los interesados en mantener los privilegios a Monsalve: Su abogado, algunos periodistas y -por supuesto- el senador Iván Cepeda. Y es que es lógico que hay quienes quieren tapar la noticia. Además de Monsalve, ¿a quien perjudica que se haya hecho público el paquete de beneficios de Monsalve? ¿Se imaginan que fuera otro el preso al que le encuentran celulares, computadores, alcohol, etc.?

El INPEC inició un proceso para que sea la corte suprema, después de la vacancia judicial, la que decida la suerte de Monsalve. Monsalve es una papa caliente.

@ghitis

Publicado: enero 28 de 2020