Todo está servido para que la coalición del NO, luego de las elecciones del próximo domingo 11 de marzo, salga fortalecida y unificada, buscando un propósito común: ganar las presidenciales cuya primera vuelta tendrá lugar a finales del mes de mayo.

La del NO es la unión política que surgió con ocasión del plebiscito del pasado 2 de octubre de 2016, liderada por el presidente Uribe quien, acompañado por su bancada, logró generar conciencia en las mayorías ciudadanas sobre los efectos nefastos del acuerdo entre Santos y la banda terrorista de las Farc.

A esa coalición se sumaron dos sectores fundamentales: el pastranismo y Alejandro Ordóñez cuya elección en la procuraduría fue anulada, precisamente, en tiempos de la campaña plebiscitaria. Era evidente que la cabeza de Ordóñez fue negociada en La Habana y el consejo de Estado, en un fallo totalmente cuestionable, hizo el mandado.

Desde el asfalto, Ordóñez se sumó abierta y decididamente a la campaña que hasta entonces lideraba el presidente Uribe.

Con el inicio de la carrera presidencial, tanto Alejandro Ordóñez como Marta Lucía Ramírez tomaron la decisión de buscar la candidatura presidencial apoyados por firmas ciudadanas, para luego enfrentarse en una consulta popular abierta y democrática con el candidato del Centro Democrático para efectos de determinar quién de ellos va a ser la persona que abandere la coalición en el tarjetón presidencial.

No fue fácil llegar a la consulta popular. Marta Lucía Ramírez, que lleva años sin hacer política en las calles –no hizo campaña alguna a favor del NO- intentó maniobrar para que el candidato se seleccionara a través de una encuesta, propuesta que no fue aceptada ni por Ordóñez ni por Duque. Al final, se determinó que le corresponderá al pueblo decir quién será el candidato en las elecciones del 11 de marzo.

Entre los acuerdos se definió que los tres aspirantes sostendrían algunos debates. No se entiende por qué la doctora Ramírez incumplió esa parte del acuerdo. Llegaron las elecciones y los seguidores no tuvieron la oportunidad de oír a Duque, Ordóñez y Ramírez debatiendo sobre los asuntos neurálgicos de la coalición.

Aquel, fue el primer acuerdo incumplido. Lo importante es que los demás sean honrados. El primero de ellos, que quien resulte de segundo en la consulta, asuma o sugiera el nombre de la persona que hará la fórmula vicepresidencial y el tercero, se integrará al equipo de coordinación política.

El ganador necesitará del respaldo abierto y decidido de las personas que emularon con él. Los tres aspirantes representan nichos electorales que son fundamentales y que se requieren para facilitar la victoria.

Para que la coalición se mantenga y logre un resultado favorable en las elecciones de mayo, cuando hay posibilidades reales de ganar en la primera vuelta, es esencial que los acuerdos previamente alcanzados, se respeten, independientemente de cuál sea el resultado de las urnas el 11 de marzo.

El exprocurador Ordóñez, en estos días se ha encargado de recordarles a sus oponentes la vigencia de aquellos acuerdos, debería, así mismo, convertirse en garante del cumplimiento de los mismos. El 11 de marzo, no termina el proceso. Al contrario, ese día se comenzará a recorrer el camino hacia la presidencia de la República.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 7 de 2018