El desgobierno de Santos es pan de cada día, lo cual no resulta extraño para ningún colombiano, pues su ineptitud y su absoluta carencia de liderazgo, entre otros aspectos, son los responsables de que Colombia hoy viva un retroceso en todos los sectores del país y una paralización constante por parte de los distintos gremios, todo esto, por la falta de atención e incumplimiento de las promesas por parte del gobierno nacional.

Santos prefirió desde que asumió como presidente en 2010 el diálogo y la camaradería de aquellos que en sus manos abunda la sangre de miles de colombianos. Santos prefirió y prefiere ese tipo de junta, en lugar de la amistad del pueblo. Es más, para tener cita en la Casa de Nariño no es sino extorsionar, poner bombas y asesinar soldados y policías para así poder reunirse con el presidente. Porque para el docente, para el caficultor, para el joven emprendedor y en general para toda la comunidad no hay agenda para atenderles.

Resultan tristes y apocalípticas estas líneas (dirán algunos), pero esa es la infortunada realidad de la Colombia de Santos.

La Farc, encabeza de Timochenko, guía las decisiones del presidente. Nada se hace sin consultar previamente con Timochenko, y de llegarse a hacer algo sin el visto bueno del jefe de Farc, solo basta una amenaza, chantaje o extorsión política para que Santos se arrodille, nuevamente, y ceda en lo que el “comandante” le ordene.

Santos ha tratado de guardar las espaldas de Farc en todo momento. ¿Cuántas veces no escuchamos en entrevistas o alocuciones presidenciales a Santos decir que Farc no tenían dinero, que no tenían bienes y que por ende la reparación a las víctimas –si se da- iba a ser financiada por todos los colombianos? Y hace pocos días el Fiscal General dio a conocer que se tenía información y evidencias sobre la fortuna criminal de estos señores en Colombia y en el exterior, la cual estaría avaluada en billones, sí, billones de pesos. ¿Uno se pregunta, Santos es tan inepto que no pudo investigar y hallar esa fortuna, o acaso sí conocía del hecho pero prefirió callar y ser cómplice?

Lo cierto es que en Colombia no hay gobierno, no hay presidente y por ello no hay quien lidere la nación. Porque Santos se dedicó a ocultar las finanzas de Farc y descuidó la economía colombiana; porque se dedicó a favorecer a los criminales y olvidó trabajar para mejorar las condiciones del pueblo; porque se dedicó a premiar la ilegalidad en lugar de premiar el emprendimiento de muchos jóvenes del país.

La única salida para Colombia es recuperar el rumbo perdido, retomar el camino del fortalecimiento de la institucionalidad y la democracia, y que el nuevo gobierno del 18 prefiera la bella y noble amistad del pueblo a la mala compañía de los criminales.

P.D. Muy mal lo del subsecretario del Senado, pero peor el prontuario de Timochenko y cía. Al primero lo quieren castigar, y a los segundos los quieren premiar.

@AndresSaavedra_

Publicado: junio 8 de 2017