Entre los cinco departamentos con mayor índice de pobreza multidimensional (medidas de varios indicadores sociales) están Córdoba y Sucre. La pobreza como expresión de inequidad y entorno de falta de oportunidad. Es nuestro padecimiento social. El reto: su disminución, en los próximos años.

Los grandes desafíos solamente se pueden solucionar cuando se trabaja en equipo; cada uno de los integrantes del grupo, desde su posición, adquiere el compromiso de asumir con  responsabilidad el rol que lo corresponde. Esta distribución horizontal de las obligaciones genera una mentalidad vencedora y hace parte de esa actitud  perseverante  hasta lograrlo. Pensemos en el equipo de futbol; quien tiene el balón en ese momento  avanza  pero  todo el conjunto, incluso aquellos que se ven lejos, protege esa jugada. Son artífices y participan hasta lograr el gol. No hay jerarquías ni distribución vertical en las  estructuras, solo compromiso y determinación.

Hay metas muy grandes en donde solo una persona es incapaz de lograrlo. Esas cruzadas se vuelven imposibles, son tantas las obligaciones que arreglar que el don de la ubicuidad no es suficiente. El liderazgo solitario no construye, el liderazgo colectivo une voluntades y determinaciones; reconstruye bajo el esquema de un propósito común. El individualismo persigue metas, el colectivo construye sueño y crea una misión.

Son múltiples las definiciones de líder pero la que mas seduce es aquel que tiene la posibilidad de influir en la mentalidad de los demás. Aquel que enciende la chispa para trabajar para un solo propósito. Creo que el valor de líder no radica en cuantos seguidores consigue, esto se acaba cuando el líder desaparece. Lo trascendente del liderazgo radica en cuantos lideres inspiro y dejó su visión .Esto solo  se consigue bajo el esquema de liderazgo colectivo.

Welch resumen su visión del liderazgo: “Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder.”  Quizá el alma de líder está en su coherencia, dice y habla sustentado en lo que hace: predica y practica. Como la historia clínica, hay que mirar los antecedentes; son determinantes en la honorabilidad de sus propuestas. No creo en quienes utilizan la puerta giratoria y cambian cada temporada de camiseta para estar siempre jugando. Son ellos el puerto de llegada, no convocan.

Nuestros departamentos están hambrientos, las calorías que dan las proteínas morales se las llevo la corrupción. Padecen la carencia del liderazgo proactivo y colectivo.  Sueño el día que cada ciudadano asuma su papel restaurador; así reconstruiremos el tejido social deshecho.

El liderazgo colectivo es un gran árbol, esos mangos frondosos que nos protegen del calor y de los rayos solares  en estos veranos  del trópico. Su gran sombra contagiosa –inclusión- atrae; tiene un efecto motivante cuando se vuelve un propósito de vida de una región. El ideario de sus hojas se hace denso: se crea una cultura participativa. El liderazgo colectivo es como el cerebro; tiene jugadores altamente especializados que hacen funciones muy sofisticadas (los movimientos finos de la mano, inspiración de una pieza musical, el disfrute de leer un poema) pero todo está cobra vida por ese cableado fenomenal que une y nos hace funcionar como un todo. Es la red que nos da identidad de región.

Se parece tanto la creatividad del liderazgo colectivo a la de los grupos musicales. Ruidosa cuando de la orquesta solo se oye el redoblante, son  golpes de taburetes aislados. Solo percusión. Que diferente cuando el redoblante, de la mano del bombardino, del trombón, de la trompeta se entrelazan para lograr hermosa composición. Hay un imaginario, una partitura que inspira sin leer y que lleva  la misión. Igualmente el liderazgo colectivo; tantas dificultades atraviesan nuestras regiones que solo podemos avanzar en sus soluciones cuando jugadores en temas especializados (salud, educación, agro-industria, seguridad) se integren en una sola conexión con un tramado y cableado que les permita  ver claro el norte para que interpreten una visión organizada.

Desentrañemos esta melodía: Sector Salud. Sin educación no trasciende. Inmunidad   sin agua potable o vivienda digna no perdura. Bienestar sin nutrición no tiene  futuro. Para componer salud además del recurso humano del sector, necesitamos profesores, ingenieros  ambientales, producción agrícola y ganadera. Solo lo encontramos en el liderazgo colectivo que da la misión intersectorial del trabajo integral.

Todos empujando estos carros desvalijados y pesados que son nuestros departamentos. Encendidos cuando los asumamos  bajo el liderazgo de región.

@Rembertoburgose

Publicado: marzo 8 de 2019