Un debate bastante interesante generó el proyecto de Ley que se presentó en Argentina para otorgarle 1 día de licencia al mes a las estudiantes con ocasión a su periodo. Hay mucha tela para cortar tanto a favor como en contra. En especial, porque esta iniciativa muy seguramente no se limitará al contexto académico, sino también al profesional.

En efecto, una vez que se abren estas puertas es mucho más fácil profundizar el debate en otros aspectos que se pueden derivar. Más aún, cuando la complejidad de esta propuesta no radica per sé en el hecho de no asistir justificadamente a una clase, lo cual no reviste mayor complejidad para las instituciones educativas, sino frente a la posibilidad que esta sea una excusa válida para ausentarse del trabajo.

De darse el segundo escenario, que repito no es una consecuencia descabellada, la situación cambiaría radicalmente, inclusive, llegando a hacer más difícil la vinculación laboral de las mujeres jóvenes.

Por ejemplo, en Colombia durante 2020 la brecha de desempleo entre hombres y mujeres fue de 7.7 puntos, 2.3 puntos más que en 2019. Aunque en este resultado confluyen factores de toda índole, indiscutiblemente la disparidad tan considerable en los tiempos de las licencias de maternidad y paternidad hace que muchas veces las empresas prefieran vincular personal masculino, dado que representa un menor riesgo de sobrecostos.

De hecho, como lo he señalado en ocasiones anteriores, hasta que no se aumente el tiempo de la licencia de paternidad va a ser prácticamente imposible disminuir la alarmante cifra de desempleo femenino que en 2020 se ubicó en 20.4%.

Y si a este factor le adicionamos una incapacidad fija de 12 días por año, lo que podría terminar sucediendo es que, en vez de proteger a la mujer, se impone un costo de producción adicional que dificultaría aún más la vinculación laboral de las jóvenes.

¿Es conveniente o no esta iniciativa?

No lo sé, es algo que toca analizar con mucho detalle. Quizás en el ámbito escolar no cause tantas dificultades como en el contexto laboral. Sin embargo, así como lo más probable es que los empresarios no apoyen esta propuesta, no deja de ser una causa sensata que solo las mujeres comprendemos.

Lo importante, por ahora, es que se abra el debate al respecto y ver cómo reacciona el Congreso Argentino. Seguramente las discusiones que se generen en su trámite lleguen a fungir como un insumo interesante para abordar todos los aspectos que se derivan de este tema. Inclusive, independiente del éxito o naufragio de la iniciativa, el impacto regional que ha tenido es suficiente para que los medios y la sociedad se empiecen a interesar por este tipo de preocupaciones.

@Tatacabello

Publicado: febrero 5 de 2021