El diccionario de la lengua española de la Real Academia Española tiene varios significados para “desarrollo” de acuerdo al contexto en el que se emplea la palabra. Uno de los significados es “Dicho de una comunidad humana: Progresar o crecer, especialmente en el ámbito económico, social o cultural”. Si buscamos en el diccionario de sinónimos, encontramos que sinónimos de desarrollo son crecimiento, incremento, aumento, adelanto, progreso, desenvolvimiento, avance.

En este orden de ideas, vemos que la palabra “desarrollo” tiene una connotación positiva. Por tal motivo es fácil concluir que el libre desarrollo de la personalidad debe ser entendido como la libertad de un individuo de hacer cosas positivas con su vida. Libertad para decidir qué profesión seguir, con quien casarse, de que equipo ser hincha o que religión profesar entre otras cosas.

La muerte de Maradona volvió a poner sobre la mesa los catastróficos efectos que la droga tiene sobre quienes sufren de adicción. Ejemplos de famosos que por adicciones han acabado lo que se veía como brillantes carreras se repite con personas del común. Hijos drogadictos, un padre o una madre adicta a las drogas destruyen las familias. Un profesional destruye su carrera. Un empleado adicto pierde su trabajo. Miles de casos a diario ocurren mientras hay quienes buscan legalizar las drogas.

La legalización de las drogas ha sido una bandera enarbolada por quienes se llaman a sí mismos progresistas. Otro eufemismo.

Entendiendo que el consumo de drogas puede desembocar en adicciones que destrozan vidas, la libre comercialización de drogas difícilmente se puede encasillar como “desarrollo” y dado que está más que demostrado que esas adicciones destruyen vidas, difícilmente se pueden considerar amigos del progreso quienes persiguen legalizar ese comercio.

La utilización de palabras bonitas para esconder las verdaderas intenciones de los que promueven la legalización de las drogas delata su manipulación mediática. No llaman “marihuana” a la marihuana, la llaman cannabis. Pero cannabis no es la marihuana, es el psicotrópico obtenido de las distintas especies de las plantas de la familia de las cannabáceas como Cannabis sativa, Cannabis indica o Cannabis ruderalis. El cannabis es una droga depresora del sistema nervioso. Al presentar ellos la propuesta de legalizar el Cannabis, están pidiendo legalizar marihuana y hachís y es la entrada a ese infierno de las drogas. ¿Por qué lo llaman cannabis? Para tomar desprevenidos a los que no entienden el término. Para que la abuelita del marihuanero no entienda que están pidiendo legalizar la droga que mató a su nieto.

De igual manera como un bombero trata de evitar que alguien se lance a un abismo y no se cuestiona si el bombero está interfiriendo con el libre desarrollo de la personalidad de quien pretende suicidarse, debemos evitar a toda costa que la gente destruya sus vidas con el consumo de drogas. De igual forma como al enfermo de depresión con instintos suicidas se le trata su enfermedad, así mismo hay que proceder con el adicto.

La marihuana tiene beneficios medicinales y eso es un factor innegable. Igualmente, los indígenas utilizan desde tiempo prehispánicos la hoja de coca. La investigación científica de estas plantas debe continuar para buscar los máximos beneficios para la salud, pero eso no puede ser una excusa para legalizar su venta.

Otro punto que no se revela por parte de los promotores de la legalización de las drogas es que, al tener libre comercio de drogas, así sea controlado quién es el que la compra, esto será una fuente de alimentación para el microtráfico que envenena colegios y parques llegando hasta los menores de edad que no la pueden adquirir el ser esto vendido solo a mayores de edad. Ya un jíbaro podrá adquirir fácil y legalmente y revenderla a los menores de edad. El libre comercio dificultará la judicialización de quienes expenden este veneno a los menores. Esto no pondrá fin al negocio de las drogas. Si bien es cierto que el adicto mayor de edad podrá comprarla para su calmar su necesidad, también es innegable que llenará de agujeros la barrera que separa la droga de los nuevos consumidores y facilitará el microtráfico. Y no hablaré acá de las proyecciones de incremento de violencia que eso tendrá por control territorial por parte de esto jíbaros.

El libre desarrollo de la personalidad no puede usarse como excusa para poner una pistola en la mano de alguien depresivo con tendencias suicidas. Igualmente, no puede ser usada para permitir que la sociedad permita a los jóvenes que se autodestruyan. El mismo Maradona pidió que no la prueben “porque la probaste y quedaste enganchado”.

@ghitis

Publicado: noviembre 30 de 2020