José Miguel Santamaría: Las voces del silencio

Mucho se ha hablado últimamente sobre el voto silencioso, que otros llaman el voto vergonzante por lo acontecido en la votación del plebiscito, porque los pronósticos de las encuestas y de los protagonistas fueron muy diferentes a los resultados.

¿Qué está pasando en el mundo que se está dando esta situación donde los cambios y las tendencias son cada vez más rápidas y no tan fácilmente digeribles por los generadores de opinión, los medios de comunicación, y la misma publicidad?

Lo primero que se debe resaltar es que a raíz del internet la manera de comunicarse entre las personas cambió radicalmente. Las redes sociales y las redes de chateo han hecho que la prensa escrita y televisiva dejen de ser el vehículo más importante para estar informado. En Colombia el editorial de El Tiempo quitaba o ponía ministros y hasta definía Presidentes; hoy eso es historia.

Tal ves esto fue lo que le salió mal al gobierno en el plebiscito. Le apostó a tener de su lado a todos los medios proporcionando la mermelada necesaria para tenerlos afilados. Adicionalmente, por medio de este bullying mediático, trató de hacer sentir mal a los que teníamos diferentes opiniones pero nunca leyó qué querían y qué temores tenían los colombianos.

Los colombianos hemos demostrado en muchas oportunidades que la familia es importante, que este es un país con fuertes arraigos religiosos, que no le interesa que se metan en la educación de sus hijos ni que decidan por ellos su futuro. Esto nunca lo preguntaron las encuestas ni al gobierno le importó que nos sintiéramos como si fuéramos la nueva minoría, una minoría avasallada con mermelada, con decretos y con leyes en contra de su pensar.

Existe una gran cantidad de personas que utilizan esa voz silenciosa para sus campañas. Sin embargo, quedó demostrado que esta se aburrió que la manipulen, que pongan en boca de ella lo que unos lideres de papel piensan, que está hastiada de la politiquería y de la corrupción, que paga impuestos y está creada por buenos ciudadanos que no ven resultados en sus dirigentes, y que de aquí en adelante se oirán más y más. Esta revolución hasta ahora comienza.

El hecho que la opinión sea cada vez menos manipulable hace que cada votación sea una nueva apuesta y convierte la democracia en una ruleta. Los países como Colombia tenemos un riesgo muy alto que el populismo, y los nuevos manipuladores de la opinión dentro de las redes sociales y la nube, nos lleven a lugares insospechados o hasta el abismo.

En unas elecciones como las de los Estados Unidos, con candidatos sumamente cuestionados y perversos, debería ganar el voto en blanco de lejos. Claro que eso no pasará y aunque Clinton lleva la ventaja en las encuestas, ahí puede volver a atacar el voto silencioso y sorprender.

@SANTAMARIAURIBE