LOS IRREVERENTES tuvieron acceso a una relación de las visitas que Iván Cepeda -alias ‘Don Iván’- hizo a las cárceles de Colombia entre los años 2011 y 2013, siendo representante a la Cámara. 

En las solicitudes para que el INPEC -Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario- otorgara el respectivo permiso, Cepeda alegaba que se trataba de “llevar a cabo visitas generales y conversar con el Comité de Derechos Humanos”.

Curioso que el congresista considere que las cárceles son lugares idóneos para “conversar”.

Según la información en poder de este portal, la mayoría de las veces Cepeda fue a las cárceles acompañado por el abogado Franklin Javid Castañeda quien figura como directivo de la ONG denominada ‘Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos’, organización conocida de autos por irrigar jugosas sumas de dinero a las cuentas bancarias de la familia del falso testigo Juan Guillermo Monsalve. 

En el gobierno de Santos, esa ONG recibió contratos de cerca de $500 millones de pesos, hecho que obligatoriamente obliga a inquirir si al final del día Monsalve fue sobornado con dineros públicos. 

De acuerdo con la relación de las visitas, en el año 2011, Cepeda visitó en 3 ocasiones a la cárcel de la ciudad de Valledupar. En esas visitas, estuvo acompañado por la entonces representante a la Cámara de la extrema izquierda Alba Luz Pinilla Pedraza.

Hay un dato que llama poderosamente la atención y que tiene que ver con las autorizaciones que otorgaba el INPEC y en las que se imponía -en todos los casos- la condición de que Cepeda no adelantara actividades políticas durante sus visitas a las prisiones. 

No todos los ingresos relacionados fueron para Iván Cepeda Castro, pero sí todas las solicitudes, así fueran a favor de terceros, estaban suscritas por él. 

En 2011 hizo 10 visitas carcelarias en Valledupar, Cómbita, La Dorada, Bogotá e Itagüí. 

Uno de las personas con las que Cepeda fue a “conversar” en 2011 es el terrorista del ELN Julio Andrés Úsuga alias ‘Vladimir’, capturado en el año 2002 y recluido en la cárcel de Itagüí. 

Úsuga fue el responsable del secuestro de 26 turistas en Bahía Solano, en agosto de 2002. 

En noviembre de 2012, Cepeda volvió a visitar a ese peligroso secuestrador. Ese año, el denominado ‘joven senador de las Farc’ adelantó 335 visitas carcelarias. Ahí aparecen, por supuesto, las que le hizo a Juan Guillermo Monsalve a quien atendió el 7 de febrero, el 19 y 29 de marzo, el 19 de abril, el 4, 28 y 31 de mayo y el 25 de julio. 

En total, le hizo 10 visitas a Monsalve entre septiembre de 2011 y julio de 2012. ¿Todas humanitarias? ¿Cuándo acordó con su acompañante de la ONG de presos políticos hacer las supuestas “ayudas humanitarias” para que los Monsalve compraran la finca en la zona cafetera que fue recientemente incautada por la fiscalía general?

Otro beneficiario de las visitas de ‘Don Iván’ fue el supuesto defensor de Derechos Humanos, David Ravelo Crespo, un delincuente que fue capturado y procesado por homicidio. 

Según las autoridades, Ravelo -que fue visitado por Cepeda el 25 de julio y el 27 de diciembre de 2012- era miembro de la guerrilla y participó en el asesinato de un funcionario de la alcaldía de Barrancabermeja. Las pruebas en su contra condujeron a una sentencia de 35 años de cárcel. 

Ravelo, cuyo hijo es señalado de hacer parte de las denominadas disidencias de las Farc, fue admitido en la JEP, tribunal que, como es natural, ordenó su libertad inmediata. 

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Aunque el INPEC de manera expresa le advirtió a Cepeda que las autorizaciones para visitar las cárceles no le otorgaban licencia para adelantar gestiones de orden político, es evidente que el congresista no acudió a los centros penitenciarios por motivos humanitarios quiso hacerlo creer. 

Consecuencia de un número tan exagerado de autorizaciones -356 entre 2011 y 2013- se conocería algún informe o proyecto relacionado con el objeto de sus visitas. Pero no hay absolutamente nada, más allá de la cantidad de veces que él tramitó permisos para ver al falso testigo Monsalve. Además de las 10 veces que lo vio en 2011 y 2012, hay 6 más en 2013, entre el 14 de enero y el 25 de febrero. ¿Por qué tantas reuniones en 42 días? ¿Cuál era la urgencia para que ‘Don Iván’ o algún delegado suyo se reuniera con ese delincuente en la cárcel La Picota? 

El grueso de las personas visitadas por Cepeda eran paramilitares y guerrilleros de las Farc y el ELN, entre ellos el peligroso Robinson de Jesús González Londoño, alias ‘Caicedo’ condenado a 40 años de cárcel y quien era una ficha clave de las Farc, grupo terrorista que desde siempre lo tuvo incluido en su lista de los denominados “canjeables”. 

Cepeda también estuvo con Néstor Abad Giraldo Arias, exparamilitar del denominado ‘Bloque Metro’, la estructura con las que desde siempre Cepeda ha intentado vincular a los hermanos Álvaro y Santiago Uribe Vélez. Ese encuentro tuvo lugar el 24 de noviembre de 2011. 

En el listado, así mismo, aparecen las visitas de ‘Don Iván’ al jefe del desaparecido ‘Bloque Bananero’ de las AUC Raúl Emilio Hasbún, conocido como ‘Pedro Bonito’ -marzo 9 de 2012- y al exparamilitar Elmo José Mármol quien declaró ante la justicia que el congresista le ofreció dádivas a cambio de que mintiera contra el expresidente Uribe. 

Este listado preliminar, que no incluye las “conversaciones” de Cepeda en las cárceles del país durante los años posteriores a 2013, es un escándalo que confirma lo que desde siempre se ha denunciado: que ese sujeto abusa de su condición de congresista para buscar en las cárceles de Colombia a integrantes del cartel de falsos testigos, estructura de la que él es el cabecilla indiscutido. 

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 30 de 2020