Días antes de las elecciones de congreso, a la redacción de LOS IRREVERENTES llegó una historia escandalosa. Se trataba del testimonio de la madre y hermana de una joven que fue brutalmente asesinada en la ciudad de Barranquilla hace 39 años.

El autor de aquel feminicidio que quedó en la más absoluta e insoportable impunidad fue el dirigente empresarial barranquillero, Cesar Lorduy quien resultó elegido como representante a la Cámara, a pesar de los cuestionamientos que pesan en su contra.

De nada sirvieron los ruegos de la familia de Alicia Ribaldo, la joven vil mente asesinada por Lorduy, en los que imploraban que la ciudadanía atlanticense se abstuviera de votar por quien con toda la sevicia posible, disparó contra la joven indefensa que para la época del crimen contaba con apenas 16 años.

71.907 personas votaron por Lorduy en las elecciones del 11 de marzo pasado. Avalado por el partido Cambio Radical y respaldado por el poderoso clan de los Char, ese peligroso asesino llegará al congreso el próximo 20 de julio.

Pero antes de asumir su curul, Lorduy ha metido en un grave aprieto al candidato presidencial, Germán Vargas Lleras.

Existen suficientes evidencias que demostrarían que las mujeres que aparecieron ligeras de ropas repartiendo publicidad de Vargas en las calles de Santa Marta, fueron contratadas por Lorduy y por el contralor distrital de Barranquilla, Fernando Fiorillo.

La campaña, como es natural, rechazó dicha actividad por la forma descomedida como fueron utilizadas unas jovencitas para hacer proselitismo. La primera versión oficial del candidato Vargas, fue la de la existencia de un complot en su contra.

Y en efecto el complot sí existió, pero lo que él no sabe es que éste fue urdido, financiado y puesto en marcha por un aliado suyo, el representante electo César Lorduy.

No es extraño que un individuo que fue capaz de fusilar a una niña, disparándole a su cara, crea que es buena idea recurrir a los servicios de jovencitas para obligarlas a salir cortas de ropa a repartir volantes de un candidato presidencial.

El desprecio de Lorduy por las mujeres se ha hecho evidente a lo largo de su vida.

Flaco favor le ha hecho ese individuo al candidato que dice respaldar. A Vargas le ha tocado cargar con la responsabilidad de esa brutal iniciativa de Lorduy quien cobardemente se ha escondido y no ha querido reconocer su falta.

Así como a lo largo de los años se ha burlado en la cara de la familia de la jovencita que él asesinó en 1979, esta vez el congresistas recientemente elegido, ha creído que puede valerse de muchachas humildes para usarlas como objetos publicitarios.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 9 de 2018