El año electoral en Santander comienza con un escenario político determinado por los efectos de la renuncia de Leónidas Gómez como Senador de la República para aspirar a la gobernación del departamento. Esa circunstancia hizo que quienes se habían separado en las elecciones regionales de 2015, restablecieran sus vasos comunicantes y se reunieran a manteles ante la confrontación entre sectores poderosos como los representados de un lado, por Leónidas Gómez, unido al alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández y del otro lado, los partidos Liberal, Conservador, Cambio Radical y el Centro Democrático. En ese escenario en el que Richard Aguilar como Senador de Cambio Radical y su aliado incondicional, el Representante a la Cámara Edwin Ballesteros, se convirtieron en fichas de la reunificación del Clan Aguilar junto a lo que queda de Opción Ciudadana (viejo Pin), representada por el Tuerto Gil. La estrategia de este grupo es excluir al Centro Democrático y a Cambio Radical de la posible unión los partidos Liberal y Conservador y tener de esta manera poder de negociación con alguno de los dos sectores, planteando una posible formula integrada por Mauricio Aguilar como candidato a la gobernación, hijo del convicto y hoy investigado por enriquecimiento ilícito Hugo Aguilar y Jorge Figueroa Clausen como candidato a la alcaldía de Bucaramanga quien finalmente no cuenta con el respaldo del movimiento de Rodolfo Hernández, ya que este último planteó al interior de dignidad santandereana, (movimiento de Leónidas Gómez) la candidatura de Juan Carlos Cárdenas como fórmula para consolidar el poder mayoritario en el departamento. 

De buena fuente conozco que han avanzado las reuniones entre el Coronel Hugo Aguilar, Luis Alberto El Tuerto Gil, el Representante Edwin Ballesteros, el Senador Richard Aguilar, el ex Senador Mauricio Aguilar hermano de Richard e hijo de Hugo, los ex candidatos a la gobernación Carlos Fernando Sánchez y el hoy condenado también por exigir coimas a SaludCoop Holger Díaz y por desgracia y con tristeza lo digo, Jorge Figueroa quien les ha dicho que la asistencia a esas reuniones no lo comprometen a estar en ese bloque. 

Luis Alberto Gil pretende lanzar a otro de sus peones: el concejal Pedro Nilson Amaya, quien comenzó a anunciar su candidatura “por firmas”. Estratégicamente tienen la misión de traer a ese bloque a Alirio Villamizar y a su hijo, el otro representante Oscar Villamizar a quien se le vio en campaña a la cámara al igual que Edwin, haciendo política con Richard Aguilar. De esta manera, buscan amarrar con fuerza al Centro Democrático y poder maniobrar para negociar avales para alcaldías de los municipios de Santander. 

Lamento que Jorge Figueroa, a quien conocí como un hombre que denunciaba y detestaba a los corruptos, se vea sumergido en el pantano con estas alimañas. Qué clase de alcaldía podría ofrecer Jorge si desde ya, parece que le está empeñando el alma a Gil sin saber que lo llevan de gancho ciego y sin querer entender que Luz Elena, la funcionaria que lo remplazó en el cargo, le debe más lealtad al Clan Aguilar que a él y al propio nominador Rodolfo Hernández. Grato favor le terminó haciendo el ingeniero Rodolfo a la politiquería que él tanto critica en Santander, ya que el despacho más importante y más estratégico para llegar a la comunidad es la Secretaría de Desarrollo Social y hoy reporta a los intereses de ese Clan nefasto para el departamento. 

Me gustaría ver un debate limpio, con candidatos que no le vendan su alma al diablo, que no le firmen letras al tuerto o al Coronel Aguilar para después quedar maniatados. Me gustaría ver para mi departamento personas sin ataduras sucias que puedan hacer un trabajo transparente, de la mano del gobierno, que se la está jugando por sacar adelante el país en cabeza de Iván Duque. Cómo me gustaría ver un departamento libre del juego perverso del Tuerto Gil y Hugo Aguilar, que han usado a las personas y han hecho alianzas con el paramilitarismo para gobernar a Santander. Estos polítiqueros, llenos de dinero hasta el cuello, evaden la justicia para reparar a sus víctimas y quieren seguir de la teta del gobierno, a través de personajes en los que invierten altas sumas de dinero que luego recuperan con el presupuesto departamental, como ocurrió, según el principio de oportunidad que está a punto de firmar, quien fuera una de las manos derechas de Richard Aguilar, Claudia Toledo ex secretaria de Infraestructura de Santander quien afirma que Richard Aguilar recibió más de 550 mil millones de pesos en coimas, cuando le apostó a la paz de Santos. 

Para efectos de recordación en entes de control y del senador Uribe y Presidente Duque, que también manos derechas de Richard fueron las dos cámaras que hoy ostenta el Centro Democrático en Santander, las cuales siguen investigadas por corrupción. Hace más de un año advertí, también a través de esta columna, el error de otorgar avales a gente que sólo ve en la política un medio para enriquecerse. 
Presidente Uribe: de nuevo usted tiene la palabra si permite que el Centro Democrático en Santander, sea una franquicia del Tuerto Gil y su socio de andanzas Hugo Aguilar. 

@LeszliKalli

Publicado: enero 17 de 2019