La sabiduría popular ha sostenido a lo largo de los años que detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer y el caso de Iván Duque no es la excepción. En esta oportunidad no me quiero centrar exclusivamente en su círculo familiar, que por cierto demuestra unos valores y principios sólidos y ejemplares, sino que quiero abordar también su entorno profesional.

Como tal, desde que él anunció su intención de llegar a la Casa de Nariño una de las mujeres más importantes en la historia política del País decidió acompañarlo decididamente: Alicia Arango. Su nombre, quizás, no le es muy familiar a la mayoría de los colombianos, dado que no busca encontrar protagonismos ególatras en los medios de comunicación, pero su determinación y firmeza ha sido vital para que hoy las nuevas generaciones de compatriotas puedan soñar con un mejor mañana.

Hace 18 años, por ejemplo, cuando el País estaba sumergido en una desesperanza que anunciaba trágicamente que Colombia iba a ser un Estado fallido, ella se convirtió en la mano derecha del saliente Gobernador de Antioquia, un joven político que sin figurar en los cálculos políticos  tradicionales le presentó una propuesta innovadora a los ciudadanos, la cual pudo materializar gracias a la contundencia de esta gran mujer.

Esa contundencia, efectivamente, permitió que un Gobierno nuevo que había llegado al poder sin maquinarias ni Congreso, le devolviera la esperanza a millones de compatriotas que desde todas las regiones vieron el resurgir de una Nación que aclamaba por un liderazgo transparente, amoroso y efectivo.

Ahora, cuando nos acercamos a una nueva contienda electoral el acompañamiento sincero y permanente de esta gran mujer a Iván Duque no solamente es una señal de la integridad de esta campaña, sino que es una de las más firmes garantías que tenemos las mujeres de Colombia para darle nuestro voto de confianza a un programa que no solamente se enfoca en la economía y en la seguridad, sino también en una política social integral.

Y es que la candidatura de Duque es especial en ese sentido, debido a que las propuestas que le plantea al pueblo colombiano para que recuperemos la solidez de la familia, protejamos a las mujeres de la violencia intrafamiliar, evitemos el incremento de los embarazos adolescentes, alejemos a los jóvenes de la drogadicción y la delincuencia por medio del acompañamiento permanente de los padres y logremos cerrar la brecha laboral entre hombre y mujeres, son acciones contundentes que sin ser registradas en los indicadores económicos internacionales tendrán un impacto determinante en la calidad de sociedad que construiremos a futuro.

Durante estos cuatro años que he tenido la oportunidad de servirle al País desde el Congreso he podido dialogar con miles de compatriotas, especialmente mujeres trabajadoras y aguerridas que sacan adelante sus hogares motivadas por un profundo amor, lo cual me ha permitido entender que si no tratamos estos temas de manera integral y contundente desde el nuevo Gobierno, poco y nada estaremos haciendo realmente por el futuro de nuestra amada Colombia.

No se puede pensar que un País puede mejorar la calidad de vida de sus habitantes si no se plantean políticas serías que protejan a la niñez, la familia y la mujer y, sin lugar a duda, tras conocer personalmente la calidad de seres humanos que son Iván Duque, Martha Lucía Ramírez, Alicia Arango, María Juliana Ruíz, las demás personas que trabajan incansablemente para sacar está candidatura adelante y estudiar detalladamente las propuestas que en materia social se le plantean a la ciudadanía, le puedo asegurar con tranquilidad y firmeza a todos los colombianos que sí existe un equipo de trabajo capaz de luchar por estos propósitos de manera sincera y apasionada.

En consecuencia, depende de nosotros, de nuestro voto el próximo 27 de mayo, darles la oportunidad de que transformen positivamente el País al que tanto queremos, con ideas exitosas e innovadoras como la economía naranja, y por el cual lucharemos hasta el último día de nuestra existencia por hacerlo grande, transparente y libre.

@Tatacabello

Publicado: abril 6 de 2018