Cada día que pasa, el gobierno Santos demuestra más lo poco que le importa los colombianos a los cuales dice representar, pues desconoció del triunfo del 2 de octubre, y al modo más dictatorial, impuso su acuerdo refrendado por un congreso que sirve al gobierno de turno y no al ciudadano de pie que lo eligió.

Indigna que por una entrevista que dio Juan Carlos Vélez, todos nosotros, los que hicimos la tarea, los que nos esforzamos por este triunfo, los que creemos en la democracia, y los que dimos el beneficio de la duda al gobierno (pensando que respetaría la voluntad popular) nos traten de mentirosos; pero cuando esto sucedió tuve la seguridad de que el tiempo nos daría la razón, de que las mentiras del “NO” no existieron, y que nuestra preocupación de una futura dictadura son más razonables y vigentes que nunca.

Nos dijeron que entregarían las armas, al día de hoy no sabemos si lo hicieron, y si sí lo hicieron, no sabemos qué entregaron.

Nos dijeron que entregarían los niños, al día de hoy podemos ver que también es falso, pues hace un par de semanas sostenían que eran parte de “la familia de las Farc” y que nunca fueron reclutados, simplemente fueron “adoptados”

Nos dijeron que acabaría el narcotráfico, y al día de hoy, como nos lo advirtió el ex procurador Alejandro Ordóñez, estamos nadando en coca; pasamos de 40.000 hectáreas a 200.000 mientras se orquestaba el nefasto proceso de paz, y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, catalogó al grupo terrorista de las Farc, como el mayor grupo narcotraficante del mundo, y a Colombia como el más grande productor de coca del mundo.

Nos dijeron que sus crímenes no quedarían en la impunidad, hoy se sabe que se crearon unos “tribunales de la impunidad y de la venganza” como lo cataloga Alejandro Ordóñez, que sabemos que dejará en la impunidad los más graves crímenes del terrorismo en Colombia, y perseguirá a militares y ciudadanos de bien.

Nos dijeron que no habría ideología de género, mientras que el jefe negociador Humberto de la Calle decía que “el hombre no nace sino que llega a serlo, la mujer no nace sino que llega a serlo”, y mientras hacen que los que creemos en la familia natural seamos catalogados como homofóbicos y retrógrados.

Nos dijeron que respetarían la voluntad popular del 2 de octubre, lo que no nos dijeron es que esta dictadura lo único que cumpliría sería la consigna del presidente ilegítimo Santos: “Yo hago lo que se me da la gana”.

Colombianos, ya lo dijo el ex procurador Ordóñez, estamos en asamblea permanente hasta que renuncie Santos, un presidente ilegítimo que se hizo elegir con los dineros del soborno.

@SrodriguezT

Publicado: abril 8 de 2017