Se entiende por nepotismo la “preferencia desmedida que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos”. Esa definición del diccionario de la Real Academia Española es precisa y no deja espacio para las dudas o interpretaciones. 

El prestigioso profesor de ciencia política mexicano, Julio Ríos Figueroa define el nepotismo como “la práctica de apoyos o concesiones a individuos relacionados con bienes o empleos públicos sobre la base de relaciones de parentesco y no de méritos”.

Con ocasión de las elecciones en las que el pueblo escogió a los Senadores y Representantes para el cuatrienio 2022-2026, en el denominado ‘Pacto Histórico’ hubo un evidente caso de nepotismo.

María José Pizarro, actual Representante a la Cámara resolvió inscribirse como candidata al senado y, para no dejar abandonada su curul, impulsó a su hermana María del Mar Pizarro para que aspirara por la circunscripción de Bogotá.

Las elecciones para Cámara y Senado tuvieron lugar el mismo día: marzo 13. 

Es esencial recordar la fecha para efectos de confirmar que la elección de las hermanas Pizarro, a la luz de lo que ordena la Constitución, está invalidada. 

En efecto, el artículo 179 de la Constitución dice que “no podrán ser congresistas (numeral 6) quienes estén vinculados entre sí por matrimonio, o unión permanente, o parentesco dentro del tercer grado de consanguinidad, segundo de afinidad, o primero civil, y se inscriban por el mismo partido, movimiento o grupo para elección de cargos, o de miembros de corporaciones públicas que deban realizarse en la misma fecha”.

Las Pizarro son medio hermanas; hijas del mismo padre, a saber, el terrorista del M-19 Carlos Pizarro Leongómez.

De acuerdo con los registros de inscripción, las dos hermanas aspiraron por la misma agrupación política u organización: el pacto histórico. 

Aunque fueron elegidas para diferentes corporaciones -María José al Senado y María del Mar a la Cámara-, las votaciones tuvieron lugar el mismo día. 

En 2014, se presentó un caso que bien vale la pena desempolvar. Claudia Nayibe López fue elegida como senadora por el partido Alianza verde. Su novia de entonces, Angélica Lizbeth Lozano corrió por el mismo partido, pero a la Cámara de Representantes por Bogotá. 

El abogado que propuso la demanda de pérdida de investidura contra la hoy alcaldesa de Bogotá, alegaba que ella y Lozano eran pareja y tenían una sociedad conyugal de hecho. 

El Consejo de Estado analizó la demanda y consideró que ellas, en el momento de la elección tenían una relación sentimental pero la misma “no alcanza a tener las connotaciones de permanencia y estabilidad de una unión marital de hecho”. 

Se salvaron de perder sus respectivas curules y que se decretara en su contra la llamada muerte política. Poco tiempo después del fallo del Consejo de Estado, López y Lozano se casaron. 

En el caso de las hermana Pizarro no hay interpretación que las salve. Son hijas del mismo padre y ello encaja dentro de la prohibición de tener “parentesco dentro del tercer grado de consanguinidad”.

Así las cosas, será el Consejo de Estado el que analice la situación de las hermanas Pizarro, elegidas por la misma organización política -Pacto Histórico-, el mismo día -13 de marzo de 2022- una para el Senado y la otra para la Cámara de Representantes. Si a la hora de analizar la demanda se aplica sin favoritismo ni sesgo alguno lo que ordena la Constitución Política, norma de normas, ellas indefectiblemente deberán perder sus respectivas investiduras y salir del Congreso de la República. 

@IrreverentesCol

Publicado: junio 14 de 2022