Muy esclarecedora resulta la entrevista que recientemente le hizo la periodista María Isabel Rueda al senador de las Farc, Iván Cepeda alias ‘Don Iván’.

El reportaje es maravilloso, no por lo dicho por el congresista sino por lo que no dice, por las evasivas y las explicaciones infantiles e inverosímiles dadas por quien sin duda es el cerebro del complot criminal contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez.

El Cepeda alevoso y desafiante que el país conoce se notó bastante evasivo frente a la contundencia de las preguntas de la periodista Rueda.

Cuando se le inquirió por los excesos de Monsalve en la cárcel a los que el falso testigo ha podido acceder en virtud del padrinazgo de su padrinazgo, el congresista se fue por las ramas y, por supuesto, no quiso asumir la responsabilidad de algo que es cierto: los ríos de licor y las meretrices que inundan el resort de Monsalve son producto de su intervención.

Cepeda alega que el falso testigo tiene condiciones especiales de reclusión para proteger su vida. En palabras suyas, “…el señor Monsalve es un testigo que, por su situación de alto riesgo, debía estar en un lugar donde se garantizara su seguridad…”.

Los presos de alto riesgo de Colombia, como los sicópatas Garavito y Uribe Noguera, están confinados en los pabellones de máxima seguridad. Su reclusión es casi que hermética. No tienen contacto con ningún otro recluso y el régimen de visitas, precisamente para evitar algún atentado proveniente del exterior de la cárcel, es supremamente riguroso.

No es coherente que un sujeto con el supuesto nivel de riesgo que tiene Monsalve pueda ingresar alcohol, drogas, prostitutas a su lugar de habitación. Cualquier contacto con el exterior aumenta su vulnerabilidad. En consecuencia, el INPEC debe atender con celeridad las denunciadas amenazas que se ciernen sobre el falso testigo y disponer, en el término de la distancia, su traslado a un pabellón extremadamente seguro, como por ejemplo el de la cárcel de Valledupar.

Cepeda, así mismo, evitó las preguntas relacionadas con la historia -inverosímil por demás- del celular que supuestamente se cayó al suelo borrándose su contenido. Es técnicamente imposible que un golpe borre la información de un dispositivo electrónico. Valga hacer un paralelismo con los computadores del terrorista -y camarada de ‘Don Iván’- alias Raúl Reyes cuyo contenido, según certificó INTERPOL, se mantuvo intacto a pesar del fuerte bombardeo que se efectuó sobre el lugar en el que estaban almacenados. ¿Entonces un computador aguanta el impacto de toneladas de bombas y el contenido del celular de Cepeda se elimina por cuenta de una caída de no más de un metro? Ese cuento sólo pudieron creerlo los magistrados de la corte que han sido cómplices de la farsa contra el presidente Uribe Vélez.

Lo cierto es que todo ha quedado en evidencia. Monsalve y Deyanira son un par de delincuentes al servicio del senador de las Farc. El primero, un criminal nato; la segunda, una integrante de la banda terrorista de las Farc que hoy se encuentra escondida en el Canadá, gracias al apoyo decidido de organizaciones de extrema izquierda afectas a Cepeda y su proyecto perverso de acabar, al precio que sea, con Uribe.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 20 de 2021