Las encuestas de mal en peor

Las encuestas de mal en peor

No hay por qué alarmarse. Las encuestas se equivocan cada vez más. En 2010 dijeron que Antanas Mockus podría derrotar a Juan Manuel Santos en la primera vuelta de las elecciones a la Presidencia de la República. Craso error: el entonces candidato uribista derrotó al exalcalde de Bogotá por casi 3,7 millones de votos.

En 2016 los sondeos daban como amplio vencedor al Sí en el plebiscito en el que los colombianos debían decir en las urnas si estaban de acuerdo o no con los “acuerdos de paz” pactados en La Habana entre el gobierno de Santos y la banda terrorista de las Farc. Al final venció el No. Sin embargo, Santos desconoció la voluntad popular y a las malas nos impuso a 50 millones de colombianos los ilegítimos puntos pactados por las partes en la capital cubana.

Otra pifia más: en octubre de 2015 las encuestas decían que el aspirante Juan Carlos Vélez no tenía pierde y que fácilmente se haría con la Alcaldía de Medellín. Como se sabe, y muy a pesar de las firmas encuestadoras, el actual alcalde de la capital antioqueña es el ingeniero Federico Gutiérrez.

Los anteriores tres ejemplos ilustran el desprestigio y poca credibilidad que arrastran las empresas encargadas de hacer las encuestas en el país. Esas mismas encuestas son las que aseguran que el ex alcalde de Bogotá Gustavo Petro lidera la intención de voto de los colombianos para los comicios de mayo próximo.

De acuerdo con una muestra de Invamer, publicada por la revista Semana, el otrora guerrillero del M-19 tiene el 23,4% de la intención del voto. Le siguen el ex gobernador de Antioquia Sergio Fajardo, con 21,6%, y el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras, 14,8%.

¿A quién quieren engañar? ¿En cabeza de quién puede caber que uno de los peores alcaldes que ha tenido Bogotá en toda su historia se perfile como el nuevo presidente de los colombianos? No tengo la menor duda de que de nuevo es un error de las firmas encuestadoras.

Ya me imagino a Petro como inquilino de la Casa de Nariño. Lo primero que haría, con toda seguridad, es empezar a implantar en nuestro país el modelo chavista, es decir, el modelo de su ídolo venezolano Hugo Chávez. Así lo niegue, durante muchos años -hasta que apareció Santos- el mejor amigo en Colombia del fallecido dictador de Venezuela fue Petro. De eso hay pruebas al canto.

También veo a Petro arrasando con la institucionalidad. Ya en el pasado, como alcalde bogotano, puso patas arriba a la ciudad cuando la Procuraduría General de la Nación lo destituyó por el manejo que le dio al tema de la recolección de basuras.

Eso hizo hasta lo imposible por no dejarse sacar del cargo. Anegó los despachos judiciales con miles de tutelas. Consiguió que un magistrado del Tribunal Administrativo de Cundinamarca dejara sin efecto la sentencia del Ministerio Público. Y, finalmente, logró que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos terciara en su favor y prácticamente le ordenara al timorato gobierno de Santos que debía restituirlo en el segundo cargo más importante del país.

Como eventual presidente, veo a Petro, igualmente, agarrado con los medios de comunicación. Como él es de los que no soporta las críticas seguro se les irá al cuello a los periodistas. Los censurará, los perseguirá y, por qué no, hasta les cerrará sus espacios.

Eso por el lado del doctor Petro. En cuanto se refiere al señor Fajardo, el tema es muy sencillo: él es el candidato del humo. No tiene idea dónde está parado. Cualquier pregunta que por estos días le hacen la responde con evasivas por su infinita ignorancia en economía y en política. Es más, recientemente dijo que en Google estaba la solución a todos sus problemas. Es decir, si es presidente Fajardo se mantendrá todo el día pegado de Google para por ejemplo hacerles frente a los problemas con Venezuela o con el ELN.

Así las cosas, que las firmas encuestadoras se pongan serias de una vez por todas. Ya estamos cansados de sus mentiras. No sé cuál es el método que utilizan para sacar sus cifras, pero lo cierto es que éste deja mucho que desear y le hace mucho daño a nuestra frágil democracia.

@CancinoAbog

Publicado: febrero 6 de 2017