Durante las últimas dos semanas vimos las convenciones de los partidos republicano y demócrata en los EE.UU. Maurice Duvergé publicó hacia 1951 un libro clásico: Los Partidos Políticos, en el cual Duvergé se sumerge al fondo de lo que es y debería ser los partidos políticos en su estructura, los elementos de la base, las modalidades de partidos, sus miembros, sus cuadros, además de la composición de su círculos internos de poder.

Eso, fue lo que vimos en estas dos semanas.

De parte de la convención demócrata, es increíble ver el cómo a través de la manipulación de los mensajes emocionales se logra enviar un discurso político.

La convención demócrata se parecía a esa canción de los Rolling Stones Emotional Rescue. No en vano, los demócratas siempre prefieren la emoción a la realidad. Las utopías a lo posible.

No la tuvo fácil Hillary. Bernie Sanders terminó siendo un candidato carismático hasta el final. Pasó de todo. Se presentó la insatisfacción de sus seguidores quienes se enteraron al tercer día a través de unos emails que la cúpula del partido hizo lo imposible para que Sanders no avanzara más de lo adecuado lo cual provocó una gran ovación cuando ingresó al recinto. En un momento dado, Sanders llamó a la unidad con el descontento de sus seguidores. Faltará ver cuál será su reacción final.

Se presentaron más de 160 discursos, speeches, todos enfocados hacia el sueño americano, la migración, el social security, el derecho de todos a la educación pública, sin importar la calidad de la misma.

El discurso de Michelle Obama, por momentos racista, en mi criterio, frente al pueblo blanco cuando dijo que la casa blanca fue construida por hombres negros esclavos (?).

Los ataques a Donald Trump aduciendo que quién es él para decir que los EE.UU no son un gran país, cuando todos los indicadores sociales y económicos muestran lo contrario.

Ni una sola mención a la crítica situación de orden público interno. No rindió homenaje a los policías asesinados en las calles, van 35 durante el 2016 o a la crítica situación económica.

Hillary si dijo una frase de esas que lo dejan a uno como pensando: la economía norteamericana está mal, porque la democracia está mal.

Llegó el discurso de Obama, gran orador,  gran demagogo, mostrando en su último periodo un abandono a la realidad norteamericana y mundial creando sofismas de distracción a los problemas internos como el acuerdo con Irán, cuyas consecuencias están por verse, o la visita a Cuba con la imagen del Che Guevara detrás. Y que tal a la de Vietnam. Todos los nuevos mejores amigos. Ni una sola mención a la problemática de ISIS.

En cambio, en la convención republicana se vio como, lo que llaman las bases, se unieron en torno a Donald Trump. Con la sentida ausencia de la familia Bush en la tarima, habrá que reconocer que Trump le ganó a todos.

La primera parte del discurso de Trump se centró en los hechos. The Facts, como llaman los norteamericanos. El desastre económico que está dejando la administración Obama y de cómo haría para resolverlo al mejor estilo de Milton Friedman. Mencionó las cifras de homicidios, de violencia interna, de policías asesinados, de la inseguridad en la misma ciudad de Chicago. La inmigración ilegal y la necesidad de enfrentar el problema. El momento cumbre de su discurso fue cuando anunció su compromiso frontal para derrotar a ISIS.

Fueron dos convenciones políticas admirables desde todo punto de vista. Envidia de la buena. ¿Quién ganará?

Mientras más se deteriore la situación de orden público interno en los EE.UU. Mientras se produzcan más atentados de ISIS a nivel mundial con la posibilidad que se presente uno en el mismo suelo norteamericano. Mientras más se deteriore la situación económica; más cercano estará Trump, un candidato anti establecimiento a la Casa Blanca construida por negros esclavos como diría Michelle Obama.

De hecho, las primeras encuestas pos convenciones dan a Trump por encima de Hillary. Falta ver cómo reacciona el establecimiento político y empresarial norteamericano frente al poder mediático de Trump.

Lo que vimos en las convenciones políticas norteamericanas son los perfiles de los líderes políticos de nuestro tiempo, como diría Richard Nixon.

Puntilla: Mientras que Trump y Hillary van por la Casa Blanca, el Partido Conservador colombiano se debate entre el SÍ al plebiscito por la paz de huanpa…