Fidel a la Habana

La llegada de Fidel a la Habana se dio por una serie de circunstancias, condiciones objetivas que llaman los comunistas, las cuales se dieron por cuenta de la dictadura oprobiosa del General Fulgencio Batista.

Fue bien recibida en medios internacionales tanto así que el mismo The New York Times comentó: “El más duro, el más fuerte, el más brutal de los dictadores modernos de América Latina, el general Fulgencio Batista, tuvo su merecido esta semana”.

Rangel, precisó en La humillación de ser y no ser americano: los barbudos que alzaban los banderines de la Revolución encontraron un terreno fértil para, con el respaldo de un pueblo que aplaudió los gestos autoritarios, imponer esa nueva era que llegaría con la sangre de los disidentes y la sumisión de los más débiles.

Fidel Castro no era ningún héroe, ni semidiós de hazañas homéricas. Bocazas, carismático, atractivo, viril e insolente, se había hecho con el poder, rodeado de agresivos y sanguinarios, idiotas útiles, para no soltarlo con el fin de someter a todo aquel que estuviera dispuesto a desafiarlo.

Con el paso del tiempo, más de 60 años, la dictadura de los Castro se convirtió en un régimen oprobioso peor que el de Batista.

Los Castro llevan 60 años en el poder. Apoyados por la antigua U.R.S.S, sumados a los intereses económicos de la Comunidad Europea con inversiones en el sector hotelero, especialmente españolas, con los resultados económicos de todos conocidos.

(Y, pensar que en Colombia se quejan por los cuatro años de Álvaro Uribe).

La miseria, rauda, llegó. Con ella, la huida. Miles de cubanos empezaron a abandonar la isla ante la imposición del raído modelo comunista. El tiempo en la isla cubana se detuvo pero no pudo evitar la descomposición de las arquitecturas y los vehículos en las ahuecadas calles de La Habana.

La llegada de Chávez

La formación del chavismo como corriente ideológica se configura por varios aspectos que sin duda tienen un papel trascendental en la crisis económica de los años 80, cuando la región asumió en 1983 deudas por más de 315 mil millones de dólares.

En efecto, entre 1975 y 1982 la deuda latinoamericana con los bancos comerciales aumentó a una tasa anual acumulativa de 20,4%. Esto, llevó a que Latinoamérica cuadruplicara su deuda externa de 75 mil millones de dólares en 1975 a más de 315 mil millones de dólares en 1983, el 50% del producto interno bruto (PIB) de la región.

El servicio de deuda (pago de intereses y repagos de la deuda principal) creció aún más rápido, alcanzando 66 mil millones de dólares en 1982, frente a los 12 mil millones de dólares en 1975.

Los ingresos se desplomaron; el crecimiento económico se estancó; se contrajeron las importaciones, el desempleo aumentó a niveles alarmantes; la inflación redujo el poder adquisitivo de las clases medias.

Las condiciones objetivas se encontraban dadas para la llegada de Chávez al poder cuando se produce lo que se conoce como el Caracazo en febrero de 1989.

Los resultados sociales y económicos del chavismo 20 años después  se encuentran al alcance de todos. El mismo pueblo que se levantó contra Carlos Andrés Pérez, se levanta en la era de Nicolás Maduro en contra su régimen oprobioso y amoral.

Los bogotanos advertidos

A pesar de lo anterior, todavía existen creyentes, idiotas útiles, que desean imponer este sistema político, Socialismo Bolivariano del siglo XXI en nuestro país.

En Bogotá, pareciera que sí.

Con los resultados de todos conocidos por cuenta del rotundo fracaso de la administración de Petro Gustavo, se encuentra la extrema izquierda carnívora en cabeza de Claudia Nayibe López y el ex senador Antonio Navarro Wolf quien en silencio comentan que está haciendo una campaña política en el sur y las zonas deprimidas de la ciudad a punta de tinticos con la gente.

Mientras tanto, el empeño del alcalde Peñalosa por su utopía igualitaria sumado al descontento general que se comienza a presentar por cuenta del impuesto de valorización le comienza a pasar la factura.

En el parque del Japón, por ejemplo, la ciudadanía disgustada promueve plantones porque Peñalosa pretende remodelar un parque que se ha caracterizado por su tranquilidad con el fin de construir una cancha de fútbol. No se llevó por delante el monumento a Álvaro Gómez Hurtado fue de vainas.

¿No estará el alcalde Peñalosa incubando las condiciones objetivas para la llegada de la izquierda carnívora, de nuevo, al poder bogotano con los resultados de todos conocidos?

Como complemento, se recomienda la intervención del concejal Flórez luego de la rendición de cuentas de Peñalosa donde Flórez compara a Peñalosa con aquel personaje de García Márquez, Onésimo Sánchez. (http://www.juancarlosflorez.com/salud-mucho-privado-poca-ejecucion-publica/)

Puntilla: ¿La ministra de Justicia, Borrero, enviaría su carta de renuncia por 472? Al mejor estilo de Santrich, quizás, quizás, quizás…

@RaGomezMar

Publicado: febrero 5 de 2019