Hace unos días en el Senado de la República se llevó a cabo un debate de control político sobre la situación de las vacunas en el territorio nacional, evaluando las diferentes etapas de cumplimiento del plan de vacunación y la distribución de las mismas en zonas de difícil acceso así como en las principales ciudades y municipios de la geografía.

De este debate aprendimos varias cosas: primero, que su propósito desde un comienzo se situó en la desacreditación del plan de vacunación, segundo, que la connotación final fue un intento por ahondar en debilidades y no en fortalezas, tercero, se evidenció una crítica que poco a poco fue desdibujando la naturaleza del debate pues tomó mayor relevancia la presentación de cifras en parte desactualizadas y otras de no mucha credibilidad sobre lo que a los ojos de la oposición parecía una mentira los esfuerzos del gobierno por vacunar a la población.

Si bien es cierto que la vacunación contra el covid 19 es uno de los retos que ejercen presión en el contexto de casos y la afectación al sistema de salud, también lo es, que los esfuerzos del gobierno por mantener el flujo de vacunas ha sido titánico, no obstante de lo que la misma oposición manifestó cuando se votaba la ley de vacunación en la cual un alto número de veces salieron argumentos en contra como por ejemplo, que la distribución de vacunas era una trampa de la demagogia neoliberal donde Colombia iba a estar rezagada en vacunación.

Hoy la realidad es distinta, el país tiene un sólido plan de vacunación, que envidiarían algunos de nuestros países vecinos y sobre el cual se ha construido una red de cobertura que avanza ya al 5% de la población total, con 3.17 millones de vacunas aplicadas entre primera y segunda dosis en 8 semanas de su operación. A hoy, 5’065.284 de dosis han ingresado al país, la cifra seguirá aumentando pues por el mecanismo Covax se aproximan 1.092.780 vacunas entre abril y junio. Por lo cual el Gobierno Nacional ha garantizado la disponibilidad entre la primera y segunda dosis de acuerdo a las etapas de vacunación.

A nivel de comparaciones internacionales, se ha logrado vacunar al 4.55% de la población, aunque Chile lidera el ranking con el 38.94%, los países de la región, homólogos a Colombia en su orden son: México 7.52%, Perú 1.99%, Ecuador 1.55% y Bolivia, 2.72%. Hay que tener en cuenta además el total de población objeto y la dispersión de la misma para comprender que el país si ha logrado cimentar el plan de vacunación a nivel general.

Ahora, en el mundo, la vacunación es liderada por: Israel (61.58%), Reino Unido 47.42%, Chile (38.94%), USA (36.13%), Uruguay (26.45%) y Alemania (16.22%), en los países de América del Sur, se alcanza el 9.46% que ha recibido por lo menos una dosis, de una población de 430 millones de habitantes.

En estas condiciones, hay que resaltar que las vacunas a nivel mundial tienen un comportamiento de mercado disperso por cada país que las solicita, en este medida, si el gobierno nacional no hubiera desarrollado ningún tipo de plan y por el contrario se hubiera quedado de manos cruzadas, difícilmente el país podría hoy contar con una estructura de negociación fundamentada y eficiente para traer las vacunas.

El plan de vacunación avanza, el gobierno ha garantizado la disponibilidad de dosis y seguirá trabajando porque así sea, mientras tanto debemos proponernos dejar de ver con recelo la garantía que actualmente existe sobre la vacunación, aunque muchos no quieran aceptar el hecho que el plan esté funcionando, con total certeza si acudirán a vacunarse, paradójicamente hemos llegado al nivel de demeritar todo acto de responsabilidad del Gobierno en esta dura tarea.

Para terminar, no sobra decir, que a medida que avanza el plan de vacunación también tenemos que ir acelerando las dosis diarias aplicadas, con el fin de avanzar en una red de cobertura más amplia, en lo que tienen una tarea los gobiernos locales, tanto como las EPS inmersas en el proceso. El compromiso es de todos los colombianos para que este plan funcione.

@CIROARAMIREZ

Publicado: abril 16 de 2021