Sabiéndose culpable por las ilegalidades que se cometieron con ocasión de la financiación de sus dos campañas presidenciales, Juan Manuel Santos ha adelantado toda suerte de maniobras para evitar que el Consejo Nacional Electoral avance en la investigación, concretamente por los dineros que en 2014, Odebrecht le inyectó a su campaña reeleccionista.

Gracias a los miles de millones de pesos que el delincuente condenado Roberto Prieto tramitó con Odebrecht, Santos pudo ganar la reelección en la que se enfrentó a Óscar Iván Zuluaga, quien también fue beneficiario -en menor cuantía- del dinero corruptor de la firma de infraestructura brasilera. 

Desde hace varios meses, el Consejo Nacional Electoral citó a Santos para que, de manera libre, brinde su versión de los hechos que rodearon su campaña. 

El expresidente, a través de su abogado, ha enviado toda suerte de excusas para hacerle el quite a la citación de la máxima autoridad electoral de nuestro país.

Llegó al extremo inaudito de solicitar que el CNE le enviara por escrito el cuestionario y que él, desde la comodidad de su casa, remitiría las respuestas correspondientes. Santos, con todo cinismo, se escuda tras su condición de expresidente para no ponerle la cara a los magistrados del consejo electoral.

Santos huye cobardemente de los investigadores, porque no cuenta con un solo argumento para contrarrestar las demoledoras evidencias que confirman que entre su campaña y Odebrecht, se selló una nauseabunda alianza criminal. 

Valientemente, los magistrados del CNE no aceptaron la excusa del exmandatario cuestionado,  e insisten en que él debe poner la cara y atender la citación que le fue extendida. 

Santos tiene que responder y asumir el castigo que seguramente le será impuesto. Su reelección fue ilegítima, como ilegítimo es su acuerdo con la banda terrorista de las Farc, el cual fue negado por la mayoría ciudadana en el plebiscito de 2016. 

Resulta inadmisible que en otros países, como Brasil y Perú, los presidentes vinculados con Odebrecht están en prisión y Santos continúe paseándose impunemente por el mundo entero, burlándose de la justicia y de la sociedad colombiana. 

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 31 de 2019