La Secretaría de Educación del departamento de Santander, bajo el mandato de Richard Aguilar, suscribió varios contratos por miles de millones de pesos, uno en particular, como muchos otros, los cuales estoy investigando, llama poderosamente la atención porque supera los mil millones de pesos.

El objeto del contrato básicamente es: elaborar la base de datos de los maestros en el departamento de Santander, crear una codificación de sus hojas de vida, direcciones, teléfonos, etc. Dicho contrato, se suscribió en 2015 y se pagó en más del 80%, pero aún no se ejecuta.

Como no pudieron cumplir (se dedicaron a cobrar pero no a ejecutar) ahora pretenden recoger la información con una circular que firmó la secretaria de Educación, la señora Ana de Dios Tarazona, dicho sea de paso, cuota de Luis Alberto Gil, o mejor conocido como el Tuerto Gil, dueño y señor del partido Opción Ciudadana. En la circular número 172 que se emitió en enero 3 de 2017 se solicita a todos los maestros de Santander, que ellos realicen el trabajo para lo cual se suscribió el multimillonario contrato.

Absurdo y vulgar como descarado, que sea la propia sobrina del Tuerto, la coordinadora del proceso con Mec Ingenieros, quien ganó, curiosamente la licitación.

Diana Arrieta Gil, no solo maneja Mec Ingenieros, también figura como una acaudalada mujer de negocios en Santander, y según dicen, es la presunta testaferro de su cuestionado tío, del cual se le apoderó (legalmente) de los haberes que disfrutaba el Tuerto. Su lujosa camioneta, el apartamento donde llegaba en la ciudad de Bogotá y otro par de propiedades que cabalmente figuraban a su nombre como una jugada para evadir al fisco.

¿Ladrón que roba a ladrón, tiene mil años de perdón?

Aquí aparentemente hay un acto de justicia, sin embargo en la lógica todos esos dineros provienen del tesoro público y más grave aún, de la educación de los niños por lo cual, debería adelantarse un juicio criminal por cuenta de la Fiscalia General de la Nación, para que tío y sobrina, respondan y el gobernador que otorgó el contrato, de quien se escucha, recibió una comisión del 30%, le de la cara a la justicia y a los Santandereanos.

PD. Cabe resaltar, que no fue la única Secretaría del departamento por donde fluyeron dineros a bolsillos particulares, también pasó en la Secretaría de Salud.

Señor Fiscal General, esperamos resultados con los robos que se cometieron en Santander. Duele tanta impunidad.

@leszlikalli

Publicado: 11 de enero de 2017