Los tiempos de Dios son perfectos. Esta semana se viralizó un video donde el directivo de FECODE, Nelson Alarcón expresa con toda claridad las intenciones electorales de su organización para el 2022. Ellos se reusan en regresar a dar clases y quienes dicen defender a los jovenes, les niegan el derecho a la educación. Eso si, para hacer política, ir a reuniones presenciales, convocar e ir a manifestaciones, incentivar para que otros mantengan los bloqueos criminales en todo el pais, si pueden. Pero este no es el único hecho que muestra a quienes buscan ser lobos disfrazados de corderos.

El lunes 1 de Junio si mi memoria no me falla se generó una reunion de un número muy importantes de actores de la sociedad civil de Cali, con el Arzobisco de la ciudad, Dario de Jesús Monsalve. Monseñor, que es un predicador hábil, un pescador de hombres; ha logrado aprovechar la situación caótica de la ciudad para intentar venderse como el evangelizador del dialogo. La violencia que azota la ciudad, sus bloqueos y el abandono al cual fuimos sometidos, han llevado al desespero e impotencia a muchos caleños que ven como se pierden empleos, se desabastece la ciudad, se encarece los alimentos y se quiebran las empresas. La desoladora y critica situación de la comarca, es un escenario divino para que alguien con su inteligencia y sagacidad se muestre como El Salvador.

Lo que la sociedad civil asistente a la reunión no se imaginaba es que su pastor les hiciera una confesión. Antes de finalizar la reunion el Arzopispo soltó una perla y dejó claro que el compartía la idea de repartir lo ajeno. Si señores, leyeron bien,  que la tierra que con tanto esfuerzo y trabajo ha sido obtenida había que redistribuirla. ¿Será que monseñor creo un nuevo mandamiento? No rabarás pero si expropiarás. Me queda la duda si él comparte o no las mismas tesis que el senador candidato Gustavo Petro.

Nada nuevo para muchos de los católicos que hemos evidenciado en el transcurso de estos años su actuar. ¿No fue él, el que se reunió en Tuluá con sus sacerdotes y la cúpula del las FARC? ¿No fue él, el que le dijo al actual  gobierno nacional que lo que estaba haciendo era una “venganza genocida”? ¿No fue él, el que denominó a todos los que votaran por el NO al proceso de paz como deshonestos?

Lo cierto señores, nos guste o no entenderlo, es que Monseñor tiene agenda política propia. La pregunta del millón es: ¿La sociedad civil le va a jugar a ella o no?

Me surgen varios misterios por resolver. ¿Será que el Arzobispo es un aliado político del  alcalde de Cali, o al revés? ¿A quienes les interesa que esta crisis se eternice?

En fin, cumplo con advertir, Párenme-Bolas, o más a bien la Biblia en Ezequiel 13:3

“Así dice El señor Dios: ¡Ay de los profetas necios que siguen su propio espíritu y no han visto nada!”

@gabrieljvelasco

Publicado: junio 14 de 2021