Una de las personas que con mayor agresividad ataca al uribismo es la señora Catherine Juvinao, recientemente despedida de Caracol, después de que el grupo Prisa concluyera que su presencia en esa emisora radial constituía un menoscabo a la marca.

Una de las líneas de acción de la Juvinao ha consistido en denigrar a los ciudadanos que expresan su simpatía y filiación hacia las ideas uribistas. 

Hizo carrera el cuento de la tal “bodega” del CD, y una de las promotoras de esa falacia fue, precisamente la señora Juvinao, ahora convertida en contratista del departamento del Magdalena. 

En efecto, el exterrorista del ELN y gobernador de ese departamento, el cuestionado Carlos Caicedo -investigado por múltiples delitos, entre ellos el de homicidio- la contrató para que se dedique a trinar y pelear a través de las redes sociales, tarea por la que ella recibe la no despreciable suma de $10 millones de pesos mensuales. 

Curioso que ella, que ha calificado a los uribistas, sin prueba ninguna, de ser “trinadores” a sueldo haya suscrito un contrato para hacer lo que tanto critica.

Carlos Caicedo favoreció a Juvinao con el propósito de que “asesore y acompañe una estrategia para el manejo de la oposición”, misión que se ha cumplido a través de una catarata inagotable de insultos que esa señora lanza, como si estuviera poseída por el demonio. 

El pasado 10 de febrero, la asesora del exterrorista Caicedo escribió que “las desinformaciones que difunde la ‘bodeguita uribista’ son comité de aplausos, comité de injurias y comité de fake news, tres en uno”. En ese mismo trino puso los nombres e imágenes de unos ciudadanos que no ocultan su simpatía hacia presidente Uribe, calificándolos de “bodegueros que difundieron noticias falsas advertidas”.

No hay evidencia que confirme que haya twitteros uribistas a sueldo. De hecho, la totalidad de personas que defienden al gobierno de Duque, al Centro Democrático y al legado del presidente Uribe, lo hacen por convicción, cosa que no sucede en el caso de la contratista Catherine Juvinao. 

Si alguien se mantiene activo en las redes sociales en virtud del pago de unos honorarios, es ella. Y para que no queden dudas, surgió un trino en el que la “asesora” del gobernador del Magdalena -acostumbrada a pelear y a agredir a todo el que se atreva a controvertirla- respondió un cuestionamiento, pero no desde su cuenta personal, sino desde la de su jefe, lo que dejó claro que ella tiene una función única: trinar a diestra y siniestra, utilizando su nombre, o el del  gobernador, o valiéndose de perfiles falsos que ya están identificados y que ella utiliza para acosar y matonear virtualmente a sus víctimas. 

Al decir popular, entre cielo y Tierra no queda nada oculto. Juvinao, que se rasgaba las vestiduras mientras escupía fuego contra los uribistas, sindicándolos de ser unos trinadores a sueldo, luego de su vergonzoso despido de Caracol tuvo que convertirse en eso que tanto criticaba: una twittera pagada o, para ser más claros, prepagada. 

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 13 de 2020