El municipio de Carmen de Atrato, lugar en el que nace el río que lleva su mismo nombre, ha sido protagonista silente en los últimos años de cómo la carretera que una a Medellín con Quibdó se lleva ha llevado, gracias a los frecuentes derrumbes, la vida de decenas de personas.

Por eso, en la región, que hasta hace algunos años estuvo azotada por la presencia de estructuras armadas criminales, como el ERG, organización guerrillera que se desmovilizó durante el gobierno del expresidente Uribe, a aquella carretera que en Bogotá los tecnócratas llaman “autopista Medellín-Quibdó”, ellos, los lugareños que tienen que poner sus vidas en permanentemente riesgo cuando se movilizan por ella, acertadamente le dicen “la trocha de la muerte”.

El viernes pasado se presentó un nuevo derrumbe que cobró la vida de por lo menos 6 personas. LOS IRREVERENTES tuvieron acceso a un video y a algunas imágenes que dan cuenta de la magnitud de la tragedia que se presentó en el olvidado departamento del Chocó

@IrreverentesCol