Días antes de su captura en Colombia por su participación en un secuestro, Carlos Arturo Velandia, alias “Felipe Torres”, escribió desde su exilio en España un artículo intitulado “Paz con Farc y guerra con ELN”, en el que hace un análisis de la situación del proceso de paz, para llegar a la conclusión de que, como están las cosas, Colombia suscribirá un acuerdo con la banda de “Timochenko”, pero seguirá en confrontación armada con los “elenos”.

Según “Felipe Torres”, los acuerdos alcanzados en La Habana no tendrán aplicación en las zonas donde las Farc comparten territorios con el ELN: “Las Farc-EP y el gobierno avanzan en la implementación de los acuerdos de paz, se efectúa la dejación física de armas por parte de Farc-EP, excepto en los territorios donde continúa la guerra con el ELN…”.

De acuerdo con el planteamiento del recientemente capturado jefe del ELN, una vez firmado el acuerdo final con las Farc, empezará una nueva modalidad de combinación de formas de lucha. “Torres” asegura que las Farc van a mantener su nombre y ejercerán como partido político y paralelamente el ELN agrupará “sus fuerzas guerrilleras en 3 frente de guerra estratégicos: Frente de guerra del Nororiente; Frente de Guerra del Suroccidente y Frente de guerra urbano”.

Sobre el frente de guerra urbano, con el que el presidente Santos amenazó en días pasados a los colombianos (ver: “El chantaje de Santos”), alias “Felipe Torres” brinda detalles de las ciudades en las que éste va a operar: “Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Barrancabermeja y otras ciudades menores…Este frente de guerra agrupará el 10% de la fuerza global del ELN”.

Alias “Felipe Torres”, anunció la existencia de una alianza entre las Farc y el Eln

De acuerdo con el plan del jefe del ELN, mientras las Farc hacen política como partido legalizado y los “elenos” intimidan a la población con acciones terroristas, se potenciarán las relaciones con “fuerzas guerrilleras, comandos y células clandestinas, localizadas en territorios de transfrontera de Venezuela y Ecuador”.

El panorama descrito por “Torres” es francamente preocupante, pues según él, la guerrilla colombiana, que contará con pleno respaldo del partido político Farc, entrará a luchar de frente en caso de que se desate una guerra civil en Venezuela: “el grueso del ELN sería arrastrado a participar en la contienda del lado de los defensores de la Revolución Bolivariana. Desde sectores radicales de la revolución bolivariana dentro de la sociedad y del Estado y principalmente desde las Fuerzas Armadas Bolivarianas, se brindará apoyo al ELN con recursos económicos, logística y armas”.

La apuesta principal de “Felipe Torres” es que su organización guerrillera logre fortalecerse para que aumenten sus “posibilidades estratégicas para la victoria de la guerra revolucionaria…Si no tiene posibilidades estratégicas, pero cuenta con una mejor correlación de fuerzas  en el campo de batalla, en este caso buscará la solución negociada con el nuevo gobierno electo en el año 2022”.


Una mentira más de Juan Manuel Santos

Ha dicho el presidente Juan Manuel Santos que el acuerdo alcanzado con las Farc es el final de la guerra y que la página de la violencia en Colombia será pasada de una vez y para siempre, lo cual es una absoluta falsedad si se lee con detenimiento a “Felipe Torres”, quien pone de presente cuál será el nuevo panorama de la guerra en Colombia una vez las Farc se conviertan en un partido. “Timochenko” como senador y, paralelamente “Gabino” –jefe máximo del Eln- se encargará de mantener aterrorizada a la población civil. A partir de ahora, la frágil democracia colombiana tendrá que soportar la existencia de un partido político que tendrá a su servicio a una poderosa máquina terrorista.

Así las cosas, no es cierta la declaración del gobierno en el sentido de que la guerra ha terminado. Todo lo contrario, una vez se finiquite el acuerdo de La Habana, tristemente tendremos que decir que en ese momento empezará una nueva etapa de la guerra en Colombia.

@IrreverentesCol