Alevoso y desafiante. Así se mostró el senador afín a las Farc Iván Cepeda durante la última jornada en la que intervino el fiscal Gabriel Ramón Jaimes Durán en la audiencia de preclusión del caso del presidente Uribe Vélez.

Fueron 7 días en los que punto a punto, el fiscal Jaimes puso en evidencia el montaje contra el presidente Uribe, empezando por la confirmación de que efectivamente el tal Juan Guillermo Monsalve jamás hizo parte de los grupos de autodefensa. No existe ningún registro ni declaración que establezca que ese delincuente perteneció a alguna de las estructuras que integraron a las desaparecidas AUC.

Aquello, deja en el piso la versión de Monsalve en el sentido de que el presidente y su hermano Santiago fueron auspiciadores del ‘Bloque Metro’, testimonio que desde hace años ha esgrimido Iván Cepeda para incriminar a los hermanos Uribe Vélez.

Al dejar situada en el terreno de la mentira el decir de Monsalve, el fiscal Jaimes expuso las decenas de testimonios que mayoritariamente fueron recaudados por la Corte Suprema. Al oírlos de manera encadenada, se nota la vulgaridad con la que delincuentes de la peor laya fueron abordados por Iván Cepeda quien les hizo siempre los mismos ofrecimientos: asilo político para sus familias, rebajas de penas y apoyos económicos.

Aunque el grueso de las conductas evidentemente violatorias de la ley ocurrieron en Colombia, Cepeda puede tener serios problemas por cuenta de una de ellas en territorio norteamericano: los ofrecimientos que le hizo a Juan Carlos Sierra, conocido con el alias de ‘El Tuso’.

Misteriosamente, la corte suprema que tanto investigó a Uribe, que interceptó ilegalmente su teléfono, se hizo la de la vista gorda frente a Sierra y nunca quiso oír su testimonio.

De todos los testigos de ese caso el que más tiene que perder en caso de faltar a la verdad es, precisamente, ‘El Tuso’. La razón es potísima: su estatus de refugiado en los Estados Unidos depende, en buena medida, de que su colaboración con las justicias norteamericana y colombiana sea eficaz, cierta y esclarecedora. Una sola mentira suya bastará para que el Departamento de Justicia ordene su deportación inmediata.

Hasta ahora, Cepeda ha tenido en la justicia colombiana una aliada para sus fechorías. Un sector de la corte suprema se prestó como articuladora de la persecución contra el expresidente, a pesar de que las pruebas que demuestran que todo responde a un montaje basado en testimonios falaces otorgados como consecuencia de los ofrecimientos y promesas de Cepeda Castro.

¿Contará con la misma suerte de cara a la investigación que contra él adelantan las autoridades norteamericanas? Claramente no será así. Desde finales del año pasado el Departamento de Justicia indaga si ese congresista del neocomunismo violó las leyes de los Estados Unidos. Si aquello llega a ser confirmado, se enfrentará a una acusación criminal y, tarde o temprano, terminará respondiendo ante una corte federal.

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Durante sus argumentaciones finales respecto de porqué es procedente la preclusión en la investigación que se adelanta en contra del doctor Uribe, el fiscal Jaimes Durán llegó a la conclusión de que Cepeda obstruyó la recta administración de justicia, precisamente por las manipulaciones que ese sujeto hizo frente a distintas personas, entre ellas Juan Carlos Sierra Ramírez.

Mientras Jaimes exponía las razones por las que compulsaba copias en contra de quien es conocido en el mundo delincuencial con el alias de ‘Don Iván’, éste esgrimió una desafiante sonrisita como queriendo decir que le importa un rábano la decisión judicial en contra suya. Habrá que ver si ese gesto le dura mucho tiempo, porque es cierto que él cuenta con una licencia otorgada por la corte suprema colombiana para hacer lo que le venga en gana, pero frente a la justicia estadounidense las cosas son a otro precio. Este juego hasta ahora comienza y la rutilante verdad, que ha empezado a imponerse en el horizonte, pone en evidencia las felonías señor Cepeda.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 12 de 2021