La ruta Ocaña-Gamarra entregada a dedo por Cecilia Álvarez a la empresa Odebrecht tiene unos grandes beneficiarios: los Parody.

De tiempo atrás la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, empresa de la que la poderosa familia de la exministra Gina Parody es socia tenía los ojos puestos sobre la denominada “autopista” del río Magdalena, particularmente en los puertos ubicados en la región del Cesar, por tratarse de un punto estratégico para el transporte de carga.

En agosto del año 2013, el gobierno nacional aprobó y emitió el documento Conpes 3758 “para reestablecer la navegabilidad del río Magdalena”. Dicho documento fue preparado por los ministerios de Transporte, Hacienda, Ambiente, con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena –Cormagdalena-.

En ese momento, la ministra de Transporte era la doctora Cecilia Álvarez Correa.

En la página 17 de ese documento Conpes se lee que “actualmente se están definiendo importantes inversiones para cuatro puertos ubicados en Gamarra, Cesar…”.

Menos de un año después de la suscripción de ese Conpes, la ministra Álvarez aprobó la asignación a dedo y sin que mediara licitación alguna de un contrato por 900 mil millones de pesos a favor de la cuestionada empresa brasilera Odebrecht para que hiciera, como una adición al tramo 2 de la Ruta del Sol, el trayecto entre Gamarra, Cesar y Ocaña, Norte de Santander.

Al respecto, no se entiende bajo qué criterio se hizo ese contrato sin que hubiera una licitación pública. (Sobre la adición de ese contrato, puede leer “La ruta de Cecilia Álvarez”).

La carretera entre Gamarra y Ocaña no tiene ninguna relación directa con la Ruta del Sola ni puede entenderse esa extensión como un alcance progresivo de dicha carretera.

Como se nota en el mapa del trazado, el oneroso trayecto adjudicado a dedo es transversal a la Ruta del Sol. Pero hay un hecho que efectivamente llama la atención: esa carretera beneficia poderosamente a los inversionistas del puerto en Gamarra, pues gracias a la carretera nueva la carga que se mueva por el puerto quedará a menos de 7 horas de Venezuela y a la mano de los principales centros urbanos de Colombia.

Así las cosas, el documento Conpes de agosto de 2013 menciona la existencia de inversionistas interesados en hacer un puerto en Gamarra. 9 meses después, el 14 de marzo, el ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura aprueban la entrega de 900 mil millones a Odebrecht para que haga una carretera que beneficia exclusivamente a esos inversionistas.

Adjudicada la carretera, Cormagdalena, entidad que participó en la redacción del Conpes en cuestión, en aras de darle desarrollo al proyecto de navegabilidad del río Magdalena, le otorgó a la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena –empresa en la que la familia Pardoy posee una importante participación accionaria- la concesión para construir un el llamado Terminal Fluvial Andalucía. Se trata de un gigantesco puerto que proyecta movilizar 1.2 millones de toneladas de carga al año y en el que los concesionarios invertirán 200 millones de dólares.

La exministra Álvarez Correa, cuando redactó el Conpes sabía que la familia Parody estaba interesada en hacer una multimillonaria inversión en el puerto de Gamarra. Y cuando le adicionó los 900 mil millones de pesos al contrato de la Ruta del Sol para que Odebrecht hiciera el tramo Ocaña-Gamarra sin que hubiera licitación también sabía que el punto de llegada de la vía quedaba a pocos kilómetros del lugar en el que los Parody –a través de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena- proyectaban hacer el puerto.

Es hora de que la doctora Cecilia Álvarez le explique al país el porqué de sus actuaciones y que la justicia investigue este claro favorecimiento de la exfuncionaria a la familia de Gina Parody.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 16 de 2017