La exministra de Transporte Cecilia Álvarez Correa tiene que explicar porqué aprobó 900 millones a favor de Odebrecht a dedo.

Cayó el segundo implicado en el escándalo de corrupción propiciado por Odebrecht. Se trata del excongresista Otto Nicolás Bula Bula quien fue contratado en agosto de 2013 por esa empresa para que ejerciera lobby ante el gobierno de Juan Manuel Santos con el fin de lograr que se le hiciera una millonaria adición al contrato Ruta del Sol 2.

Se trataba de la vía Ocaña-Gamarra y Bula fue eficaz en el encargo que se le encomendó por parte de sus contratantes. El 14 de marzo de 2014 –un mes antes de la primera vuelta presidencial de aquel año- a dedo le fue asignada la adición presupuestal de 900 mil millones de pesos a la Ruta del Sol 2 para que el consorcio del que Odebrecht era socio construyera esa carretera.

Para lograr esa adición hubo un pulso intestino en el seno del gobierno nacional. Un funcionario le reveló a LOS IRREVERENTES detalles del mismo que indican que la Fiscalía General de la Nación está en mora de iniciar nuevas investigaciones contra personalidades del más alto nivel al interior del Ejecutivo.

Originalmente, se presupuestó una inversión de 300 mil millones de pesos para el tramo Ocaña-Gamarra, cifra con la que la entonces ministra de Transporte Cecilia Álvarez Correa y el director de la agencia nacional de infraestructura, Luis Fernando Andrade no estuvieron de acuerdo. Ambos funcionarios en un principio consideraron innecesaria esa multimillonaria inversión.

Lo paradójico es que Odebrecht tampoco estuvo de acuerdo con ese monto. 300 mil millones les parecía poco dinero, razón por la que empezaron a ejercer presión para que el presupuesto subiera a 900 mil millones de pesos.

Concomitantemente, se formuló un replanteamiento del trazado de la Ruta del Sol 2 para efectos de que la vía pasara cerca de los puertos en los que la familia de la exministra de Educación Gina Parody y pareja permanente de la entonces ministra Álvarez tiene intereses económicos.

En un abrir y cerrar de ojos la doctora Cecilia Álvarez y el director de la ANI, Andrade, cambiaron de criterio. Dejaron de oponerse y lo que resulta aún más llamativo es que se convirtieron en los promotores de una adición de 900 mil millones.

¿Cómo entender que se oponían a entregarle 300 mil millones más a Odebrecht y luego de que la ruta fuera trazada nuevamente para que pasara frente al puerto del suegro de la entonces ministra, se aprobara -un mes antes de la primera vuelta presidencial de 2014- una adición de 900 mil millones de pesos sin que ni siquiera hubiera disponibilidad presupuestal para ello?

Sobre ese aspecto será muy interesante conocer lo que el capturado Otto Bula Bula tenga que confesarles a las autoridades judiciales, pues al fin y al cabo él fue el cerebro de esa operación.

Como también lo fue en la filigrana que se tuvo que construir en la comisión tercera del senado de la República desde donde se le aprobaron al ministerio de Hacienda las vigencias futuras para financiar esa multimillonaria adición. Allí, el doctor Bula contó con el apoyo irrestricto de su íntimo amigo oriundo como él de Sahagún –Córdoba-, el senador Bernardo “Ñoño” Elías, miembro de esa célula congresional. Otro de los grandes apoyos de Bula en el congreso vino por parte de otro de sus grandes amigos, el senador Musa Besaile.

Surgen muchas preguntas como consecuencia de la captura de Otto Bula. La Fiscalía General de la Nación ha indicado que Odebrecht repartió sobornos por 4.6 millones de dólares para lograr que se autorizara a dedo la adición de 900 mil millones de pesos para el tramo Ocaña-Gamarra. ¿En manos de qué congresistas terminó ese dinero? ¿Hubo altos funcionarios del gobierno de Santos que también recibieron parte del millonario botín?

Sobre este caso, también puede leer “La ruta de Parody“.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 15 de 2017