Es natural, que a los colombianos en este momento nos preocupe la situación de la economía nacional, pero a la vez es paradójico como se ha vuelto la economía un tema tan personal, de repente todos queremos escuchar a los expertos, sobre indicadores y respuestas en torno en cuando va a terminar esta difícil situación.

Siempre ha estado presente la economía, pero nunca ha importado tanto como hasta ahora, ver como se refleja la política económica en un Estado protector, del cual esperamos la máxima expansión del gasto público para sostener las pérdidas ocasionadas por la pandemia. Mantener el nivel de empleo, proteger el sistema empresarial, proteger el sistema de marcado nacional, procurar que los ingresos de los colombianos no caigan a niveles deficitarios extremos, mantener la liquidez del sistema financiero para procurar la irrigación de crédito, suspender pagos, fijar precios mínimos y ajustar el presupuesto general de la nación son medidas de elevada trascendencia técnica que puede augurar la resiliencia para Colombia.

El Covid -19 trajo al mundo lo que nunca se esperaba, una interrupción en la cadena de producción mundial, consecuente con la pérdida generalizada de valor, que traducida en ingresos significaría una reducción en el nivel de crecimiento económico mundial del -5% de acuerdo a los datos registrados por el Fondo Monetario Internacional.

Ahora bien, para el gobierno nacional, la pandemia significo desde un principio “protección” el país es uno de los mejores (si no el mejor) en la utilización de un paquete de medidas agresivas que van desde el aislamiento, hasta el control de precios, el presidente tuvo dos grandes aciertos muy por encima de otros presidentes de la región: el primero, proteger a toda la población, sobre todo la que representa mayor riesgo; los mayores de 70 años. Segundo, implementar un paquete de medidas económicas de choque que permitieran amortiguar la caída de los ingresos por el cierre de la economía.

Pari passu a lo anterior, el gobierno fijo medidas agresivas en el sector salud, esto es, direcciono el paquete económico de transferencias al sector, dimensionamiento de la crisis bajo escenarios de contagio elevados, organización del modelo de bancarización inmediata destinados al pago del giro solidario, crear un fondo de contención de emergencia, capitalizar el fondo de garantía estatal, acordar con la autoridad monetaria el aumento del flujo de liquidez monetaria, canalizar el gasto hacia las regiones a través de bienes de necesidad primaria y dinero y acordar con los gobernadores y alcaldes las medidas de contención y mitigación de la pandemia. Todo esto en 30 días de emergencia.

Si a eso no se le llama una tarea titánica por proteger el país, entonces ningún colombiano entiende lo que hace el Estado. De ahí que se hable de resiliencia, la palabra más nombrada por el presidente Iván Duque desde su campaña, la palabra que en este momento da esperanzas a Colombia, pues el gobierno que tenemos, de lejos, está haciendo las cosas con alta rigurosidad técnica, ningún miembro del gabinete ha sido nombrado en vano.

Qué bueno, es que los colombianos sepan que tienen un presidente que activó todas las medidas necesarias para mantener el país estable ante lo que se veía respecto del mundo entero. Hoy Colombia lucha contra la pandemia y cada uno de los colombianos importa, hoy los médicos son nuestros héroes más visibles, hoy Colombia es RESILIENTE.

@CIROARAMIREZ

Publicado: abril 17 de 2020