El programa de Ingreso Solidario, ha representado uno de los mayores retos en materia de asistencia social que ha derivado de las condiciones de paro generalizado de la economía nacional, las transferencias monetarias no condicionadas para 2.3 millones de hogares colombianos (con corte al 12 de junio) a los que se ha llegado en un periodo de tiempo de solo 3 meses, desde que inició su funcionamiento, representan un hito de la política de asistencia social por parte del Estado.

Desde que inició la discusión sobre renta básica en el país, el Ingreso Solidario ya había desarrollado los esquemas de información para la identificación focalización y entrega de los giros correspondientes, con el decreto 812 se dio otro importante enfoque a la identificación de la población a través del Registro Social de Hogares, con lo cual se perfeccionó el mecanismo de depuración de bases de datos para los 3.0 millones de hogares a los que se tiene proyectado su alcance.

Ahora bien, desde que inició la discusión de la Renta Básica de Emergencia en el Congreso de la República, la propuesta fue acogida, entendiendo que los hogares colombianos se encuentran en una difícil transición que afecta directamente los ingresos de las familias colombianas, así como el riesgo de incrementar las cifras de pobreza, debido a la alta incertidumbre que genera el comportamiento de los contagios por Covid -19 no solo se requeriría una Renta Básica, por tres (3) meses, sino que debe contemplarse la posibilidad, cada vez más cercana, de extender el beneficio de las transferencias monetarias no condicionadas a lo que resta del año 2020.

Por tanto, puede decirse que el Ingreso Solidario, tiene el mismo objeto y alcance de la Renta Básica, y por eso proponemos unos puntos adicionales que implican extender los beneficios del programa así:

  1. Incrementar la base de beneficiarios a 5.2 millones de hogares colombianos, es decir 2.2 millones adicionales.
  • Aumentar el monto de giro de ingreso solidario hasta tres veces su valor.  
  • Proyectar la duración del programa hasta el 31 de diciembre de 2020, susceptible de adicionar otros meses en 2021.
  • Incrementar gradualmente, el monto que hoy reciben los adultos mayores, hasta $ 200.000 por mes.
  • Proyectar la focalización del giro de ingreso solidario por encima del ingreso mínimo de subsistencia.

El alcance de las propuestas hechas sobre el Ingreso Solidario, busca fortalecer su impacto en los ingresos de los hogares más pobres de Colombia, al tiempo que permite extender la programación de las transferencias, lo que mejoraría notablemente su efecto redistributivo.

Po tanto, el efecto que tiene el Ingreso Solidario es el mismo de la Renta Básica, incluso por encima de los 3 meses que planteaba la iniciativa en un escenario de 1 SMMLV, debido principalmente a la extensión de tiempo y monto establecida. Lo que claramente indica que en el país ya existe la Renta Básica, se llama Ingreso Solidario, y estamos planteando robustecer la medida para atender el llamado de la población.

Finalmente, las confusiones que se dieron cuando se habló de renta básica, surgieron principalmente por un escenario de miopía social, en el que se descartan programas que ya vienen funcionando, por iniciativas que van en el mismo sentido, pero imprimen una connotación superior al valor de esta última. Sin duda que el Ingreso solidario, representa la renta básica y puede llegar a mas hogares colombianos si se fortalece y proyecta en el tiempo.

Recordemos, que gastar toda la bolsa de recursos en menos de 3 meses, implica esterilizar los resultados del gasto social el resto de tiempo hasta que se supere esta difícil situación, a riesgo que más adelante haya que reconstruir la fórmula de expansión del gasto, que incluso en un escenario sin regla fiscal, puede resultar más perjudicial para la estabilidad de los ingresos de los colombianos, debido principalmente a que estamos en un escenario donde todas las economías del mundo están desaceleradas.

@CIROARAMIREZ

Publicado: junio 25 de 2020