El cuestionado senador Armando Benedetti, desde hace varios años en la mira de las autoridades judiciales de Colombia, arremetió violentamente contra la magistrada Cristina Lombana. 

En la sesión plenaria del pasado 9 de junio, el congresista protagonizó un espectáculo bochornoso, increpando e insultando a la magistrada que adelanta una serie de investigaciones en su contra, por distintos actos de corrupción, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, entre otros. 

Benedetti ha sido hábil para evadir la acción de la justicia, manipulando a la opinión pública, victimizándose y mostrándose como un perseguido, a pesar de que muchos de sus cómplices están tras las rejas, purgando largos años de condena. 

El gobierno de los Estados Unidos, desde diciembre de 2017 le canceló la visa al parlamentario. Igualmente, la UIAF emitió sendos informes en su contra, por los sospechosos movimientos de dinero para la compra de su apartamento de Bogotá.

Para ese negocio, Benedetti se valió de una mujer que sirvió como testaferro. La implicada, Ruby Corredor, está siendo enjuiciada en estos momentos. 

Los alaridos desesperados de Benedetti, delatan el temor que lo embarga porque tarde o temprano la justicia podrá actuar. Su desespero se debe a que en los exsenadores Ñoño Elías y Musa Besaile, fueron llamados a la corte suprema para que brinden versión libre respecto de hechos de corrupción en los que participaron en asocio con él. 

No se sabe si los exparlamentarios lo seguirán encubriendo o si, por el contrario, le contarán a la justicia los detalles de los actos de corrupción en los que estuvo involucrado el senador Benedetti. 

La estrategia del congresista siempre ha sido la misma: con insultos, improperios, amenazas y gritos, ha logrado intimidar a la administración de justicia. Abundan las pruebas en su contra. Son muchos los testimonios de personas que han delatado sus actividades criminales y, a pesar de ello, ese individuo continúa libre y con licencia para seguir cometiendo toda suerte de fechorías. 

Su última “proeza” consistió en abusar de su credencial como senador de la República para insultar y humillar a la magistrada que ha tenido la responsabilidad de asumir los expedientes que hay en su contra. Hay que ver si sus alaridos lograrán acoquinar a la doctora Cristina Lombana.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 10 de 2020