Aunque la izquierda y la directora de cierta fábrica de noticias falsas se hayan volcado a defender a la iracunda excontratista de la RTVC –antes Inravisión-, Tatiana Duplat, enrostrando su hoja de vida y su preparación académica, es más que entendible la decisión de los abogados del presidente Uribe, concretamente el doctor Jaime Lombana Villalba, de formular una denuncia penal en contra de esa mujer por el delito de prevaricato por omisión.

Ella, sin tener esas funciones, ejerció como una policía judicial al hacer un peritazgo y manipular los videos que la corte suprema le grabó a los delincuentes a los que supuestamente un abogado del presidente Uribe estaba constriñendo.

Lo primero, es que la señora Duplat, que no oculta su odio hacia la persona del presidente Uribe y su militancia política con la izquierda radical –es cercana a la cuestionada Claudia Nayibe López y a la dirigente de la banda terrorista Farc, Imelda Daza-.

Es pues, inadmisible que la corte suprema, tendiendo acceso pleno a los sistemas técnicos del CTI de la fiscalía general de la nación, haya escogido enviar de forma semiclandestina los videos de los supuestos testigos contra el presidente Uribe a una contratista de la RTVC de quien, además, existen copiosas pruebas respecto de su animosidad hacia el investigado. ¿Por qué el señor Barceló, que se precia de ser un juez serio con 40 años de carrera, remitió dichos videos a la oficina de una particular cuyo odio hacia Uribe es de público conocimiento?

Es obvio que la señora Duplat debió devolver en el acto dichos videos, pero no solo no lo hizo, sino que accedió a ellos y muy seguramente los manipuló a su antojo, movida por sus prejuicios personales y sus inclinaciones ideológicas.

Eso que hizo Barceló es tan absurdo e ilegal, como si mañana un enemigo declarado de las Farc fuera delegado para valorar las pruebas contra el narcotraficante Jesús Sántrich. El debido proceso, contempla, además, un manejo impecable, técnico y garantista del material probatorio que ha sido arrimado al proceso.

Los videos en cuestión, que Barceló le entregó a la extremoizquierdista Tatiana Duplat, han perdido toda validez. Ese magistrado, quien también es un prevaricador, mientras filtraba a diestra y siniestra que encarcelaría al presidente Uribe, ferió las pruebas de manera nauseabunda.

Tal es el talante arbitrario de Barceló que todo aquel que se atreva a cuestionar u opinar sobre la forma lamentable como ha llevado el proceso de Uribe, ha sido amenazado con acciones penales. Bien puede ese indigno sujeto formular las denuncias que le vengan en gana, pues aquello no debilitará la decisión de quienes creen en la honorabilidad del presidente Uribe de continuar defendiéndolo y evidenciando las monstruosidades que se comenten en contra de él.

Como lo han revelado LOS IRREVERENTES, confirmado está que Barceló efectivamente sí le escribió al subalterno de Germán Vargas Lleras, el cuestionado exministro Luis Felipe Henao, para advertirle que el expresidente Uribe sentía pasos de animal grande, expresión que es propia de un matarife que evidentemente le desluce a un magistrado que tiene la responsabilidad de impartir justicia en el nombre de la República.

Igualmente, el presidente de la corte constitucional, Alejandro Linares fue contactado por Barceló a quien le informó que adoptaría decisiones contra el exmandatario. Lo increíble es que Linares, que es un guardián de los derechos fundamentales, continúe acobardado y callado, cuando su deber es el de denunciar penalmente a Barceló por esa evidente violación al debido proceso del doctor Uribe Vélez.

Acá, los que deben ir a la cárcel son aquellos que se han prestado para el montaje contra el expresidente y senador. Por eso, resulta trascendental la valiente denuncia interpuesta por el jurista Jaime Lombana en contra de la señora Tatiana Duplat, ciudadana que tendrá que responder purgando largos años de cárcel por el delito que cometió.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 2 de 2018