Jaime Bayly se ha convertido, de lejos, en la voz más fuerte de la defensa de la libertad en Venezuela, señalando de forma directa y permanente los abusos y crímenes que comete la dictadura de Nicolás Maduro.

En su programa de televisión, que se emite todas las noches desde la ciudad de Miami, le ha abierto espacios a los opositores venezolanos, quienes han podido mostrarle al mundo entero la verdadera cara del régimen mafioso que tiene destrozado a la otrora poderosa y rica Venezuela.

Hace unos días, Bayly invitó al prestigioso periodista Rafael Poleo, quien es uno de los comunicadores con mayor credibilidad en Venezuela. Poleo, desde su exilio en los Estados Unidos, dirige dos medios impresos en los que reporta sobre la actualidad de su país.

La entrevista de Bayly pretendía profundizar sobre la inminente candidatura del expresidente de la asamblea, el político Henry Ramos Allup, miembro de acción democrática, uno de los partidos tradicionales de Venezuela.

Luego de que el sátrapa Maduro revelara que llevará a cabo unas elecciones presidenciales anticipadas, el mundo entero reaccionó anunciando que no se reconocerá el resultado de las mismas, pues es evidente que se tratará de un proceso electoral tramposo y amañado en el que la dictadura afianzará su permanencia en el poder.

Venezuela necesita unas elecciones libres y transparentes. Mientras el consejo electoral de ese país siga en manos del oficialismo, es evidente que el resultado le será favorable al régimen. La corrupta Tibisay Lucena, presidenta del CNE venezolano, desde antes de que se abran las urnas ya tendrá listo el resultado en el que Maduro figurará como el gran ganador.

Por eso, resulta inaceptable que la oposición se preste para aquel sainete. Para Maduro es fundamental que la oposición participe en ese remedo de elecciones para efectos de darle un matiz de legitimidad a las mismas. Nadie entiende que Ramos Allup, que se presenta como un opositor, anteponga su agenda política personal a los intereses superiores de Venezuela.

Su sed de poder es tan desbordada, que ha perdido el sentido de las proporciones. En ningún escenario, Nicolás Maduro perderá aquellas votaciones que, se insiste, ya están cuadradas, como ha sido manipuladas todas las que ha llevado a cabo el chavismo en estos últimos 20 años.

Ante la barbarie, no hay cabida para posiciones benévolas y eso fue lo que se oyó en la accidentada entrevista que Jaime Bayly le intentó hacer al periodista Rafael Poleo, quien llegó al extremo inaudito de catalogar al exvicepresidente y actual alcalde de Caracas Jorge Rodríguez como el hombre “más culto” del chavismo.

Es inaceptable que se valide a los autores del genocidio que se está cometiendo en Venezuela. Los regímenes totalitarios como el que encabeza Nicolás Maduro no están integrados por “personas cultas”, sino por delincuentes, responsables de crímenes internacionales. Pretender mostrar una cara amable de los autores de las peores acciones de barbarie, se constituyen en una justificación de los mismos.

Ante la incomprensible actitud complaciente de Poleo, Bayly adoptó una posición que merece ser aplaudida, rechazando de tajo ese tipo de comentarios. El periodismo y la libertad de prensa y expresión no pueden ser utilizados para justificar o ensalzar a los autores de las arbitrariedades. Nadie, que se ubique del lado de la libertad en Venezuela, puede rebuscar argumentos para complacer a los autores de la tragedia de ese país, como en efecto intentó hacer el periodista Rafael Poleo.

@IrreverentesCol

Publicado: febrero1 de 2018