El brutal asesinato del joven Santiago Ochoa en Tuluá ha sido inaceptablemente utilizado por el petrismo para hacer política, sembrando más odio a través de la desinformación y las mentiras.

Tan pronto el país conoció los escabrosos detalles en relación con ese crimen, miembros del socialcomunismo como el brutal Gustavo Bolívar sindicaron a la policía nacional, aseverando que Ochoa había sido capturado y decapitado por miembros del ESMAD.

Así mismo, alegaron que el joven había sido asesinado en retaliación por su supuesta pertenencia a la banda petrista denominada ‘Primera Línea’.

No existe un solo indicio que apunte a que el muchacho haya sido capturado por la policía. La familia de la víctima ha dicho que su desaparición se produjo en las inmediaciones de su lugar de trabajo, sin que se sepa realmente quién ejecutó el crimen.

Igualmente, una tía de Santiago Ochoa fue enfática al afirmar que él nunca hizo parte de las manifestaciones ni de los bloqueos, como tampoco integraba a la ‘Primera Línea’, banda comandada por Gustavo Bolívar quien desesperado se ha dedicado a mostrar en sus redes sociales imágenes del joven decapitado, con lo que claramente pretende manipular a sus seguidores e incendiar aún más al país.

Pedirle mesura, ponderación, serenidad e inteligencia emocional a Bolívar es un imposible fáctico. Ese sujeto, se mueve guiado por sus instintos primarios e irreflexivos. Su papel en el petrismo consiste en hacer el trabajo sucio, incitando a la violencia.

Por respeto con el dolor que en este momento siente la familia de Santiago Ochoa, Petro, Bolívar y demás deberían abstenerse de difundir informaciones falaces, mucho menos utilizar el nombre y las imágenes de la víctima para apuntalarse políticamente como efectivamente han estado haciendo desde el primer momento.

¿Por qué las autoridades no toman cartas en el asunto? Pareciera que la Procuraduría les temiera a quienes con total impunidad se han concentrado en alentar el odio y estimular las acciones violentas.

La justicia trabaja aceleradamente en el esclarecimiento de ese brutal asesinato. Seguramente, en cuestión de días se conocerán los nombres de quienes decapitaron a Ochoa. Pero hasta que no haya claridad, es inaceptable que los socialcomunistas sigan defendiendo una tesis inventada por ellos con el propósito único de intoxicar el alma de los colombianos.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 22 de 2021