Difícilmente puede determinarse quién es más bajo, ruin y falto de modales, cuando se hace la comparación entre el exterrorista del M-19, Gustavo Petro y la agresiva Claudia Nayibe López, candidata de los Verdes y del Polo Democrático a la alcaldía de Bogotá.

En horas recientes, Petro y López se enredaron en un nauseabundo contrapunteo en las redes sociales, usando políticamente los derechos de las mujeres y la denominada violencia de género. 

En esa materia, ambos tienen, al decir popular, “rabo de paja”. Pero en tiempo de campaña, los de la izquierda extrema son muy dados al “todo vale”. 

Lo cierto es que los planes originales de Claudia Nayibe López, quien aspiraba a que Petro apoyara su candidatura a la alcaldía de Bogotá, se fueron al traste en el mismo instante en que el denominado “señor de la bolsa”, anunció su adhesión a la campaña del cuestionado Hollman Morris, denunciado por su esposa de incurrir en actos constitutivos de violencia intrafamiliar, y por otras dos mujeres de acoso sexual. 

Además de la bajeza de que han hecho exhibición Petro y López, esa nueva confrontación realza el talante mesiánico de esos dos personajes de la extrema izquierda, quienes no toleran la crítica ni la controversia democrática. 

Así mismo, la falta de sustento y de coherencia de Nayibe, es escalofriante. El propio Petro, en la pelea, se lo enrostró cuando estaban discutiendo sobre la propuesta populista e inviable de crear una universidad pública en Bogotá, con capacidad de ofrecer 250 mil cupos. La López, señaló que Petro y Morris “mienten sin vergüenza como cualquier politiquero para engañar y frustrar a la juventud”. Petro, no dudó en responderle: “Fíjate @ClaudiaLopez que a esto te comprometiste el jueves el día 19 de julio (sic) y ya lo incumpliste el 24 de julio. Creo que no pusiste atención ni a lo que decías que te comprometías. Querías una adhesión y no un acuerdo programático”.

Ahora, el petrismo, con el mayor de los cinismos, intenta posicionar al agresor Hollman Morris como el candidato abanderado de la agenda feminista. Una total contradicción, habida cuenta de las sustentadas denuncias que pesan en contra de ese sujeto, señalado de torturar psicológicamente a su esposa y a sus dos hijos.

Igualmente, contra Morris pesan denuncias por parte de dos mujeres que lo señalan de haberlas acosado sexualmente. Para nadie es un secreto que Morris, aficionado al consumo desmedido de alcohol y drogas ilícitas, ha observado, a lo largo de los años, un comportamiento totalmente reprochable. No se entiende por qué la justicia no ha procedido contra ese sujeto, abiertamente peligroso para la sociedad. 

Por su parte, Claudia López, es una mujer tóxica, totalmente incoherente e incapaz de contener sus reacciones primarias. Se cuentan por decenas las denuncias en contra de ella por los delitos de calumnia e injuria. 

Bogotá es una ciudad con muchas dificultades que requiere ser gobernada por un hombre o una mujer que gocen de ponderación, sano juicio y serenidad, características de las que evidentemente carece la señora Nayibe. 

El episodio protagonizado por Petro y López enTwitterfue lo más parecido a una vergonzosa pelea callejera, propia de barriobajeros, y no una discusión con la altura que merece imprimírsele a los asuntos de la capital de Colombia. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 14 de 2019