Nunca gobierno alguno había llegado a episodios de corrupción política como en el gobierno de Juan Manuel Santos (JMS). Ni nunca la búsqueda de la paz corrompió tanto a los poderes públicos. Yo me resisto a creer que el presidente JMS sea intrínsecamente corrupto, pero lo cierto es que su empeño en lograr la pacificación con la Farc (que no es propiamente la paz de los colombianos) le hizo vender su alma al diablo, y negociar hasta sus principios morales y su capital político. Nunca un empecinamiento hizo tanto daño a un país por lograr la paz por encima de lo éticamente aceptable y lo jurídicamente posible. Nunca un Estado civilizado como Noruega le hizo tanto perjuicio a una nación al conceder un premio Nobel de Paz. Ni nunca un galardón de este carácter le ato tanto las manos a un líder para negociar la búsqueda de la paz.

Todos los días aparece un nuevo evento que nos señala el alto grado descomposición al que ha caído el gobierno, y todos mezclados ente si con un común denominador; la búsqueda de la paz. Producto principalmente del estado de degradación a la que ha llegado el aparato judicial, y cuando la sal se corrompe, se corrompe todo.

La lista es larga como vergonzosa, y el mal se viene gestando desde hace años con la creación de ese monstruo de impunidad que ha sido la Fiscalía General de la Nación, como lo son las Cortes que se crearon a partir de la constitución del 91. Nunca presidente alguno utilizo de forma tan despiadada el poder de estas para lograr sus objetivos de paz. De allí que una gran reforma a ese poder público sea uno de las grandes necesidades que demanda la organización del Estado.  Anuqué el mal no son las instituciones en sí, sino el hombre colombiano, que es propenso a la corrupción. Se podría concluir que no es necesario que un Estado con tan bajos niveles de ética y moral, cree tantos organismo con tanta fuerza de poder, y con tanta capacidad de hacer daño, porque el poder sin ética corrompe.

Hay que buscar en la academia, en las instituciones de educación, como en los hogares colombianos, el reforzar esta materia que debe ser de obligatorio estudio para la formación moral de los individuos.

Pero el mal ha llegado a su esplendor en los últimos 8 años y la opositores al gobierno de JMS tuvieron tanto la razón, como lo demuestran los hechos de corrupción que generaron la búsqueda de la paz, la búsqueda de esta no podía “llevarse por la banda” a todo un país, como en efecto sucedió.

Casi todos los hechos de corrupción están conectados ente si y su leit motiv fue la búsqueda de la paz. Empezando por la reelección de JMS, donde se torció el pescuezo a la democracia para no dejar llegar a Oscar Iván Zuluaga. La negociación contra todo pronóstico en la Habana, la perversión a los magistrados del Cartel de la Toga para corretear los que se opinión a la paz, la financiación de Odebrecht, el crecimiento de los cultivos de coca, la impunidad de la Farc que indigna a el 90% de los colombianos, la nefasta política de la mermelada.  Todos ejecutados en aras de la bendita paz.

¡Nunca la búsqueda de la paz le hizo tanto daño a un pueblo, como la que emprendió JMS con la Farc ¡

@rodrigueztorice

Publicado: abril 12 de 2018