Escuchamos que Juan Manuel Santos meterá los acuerdos que se firmaron en La Habana junto a Las Farc, desconociendo el resultado del plebiscito para su aprobación, al parecer, su ego le indicaba que contaría con una multitudinaria aprobación para mejorar la percepción de su escasa imagen de popularidad del 13 por ciento pero le salió mal. Ahora nos impone, estilo Chávez, estilo Maduro, estilo regímenes autoritarios dictatoriales, la ley por la cual, un mandatario desconoce la democracia.

Señor Juan Manuel Santos: ¿Si usted ya sabia que iba a meter esos Acuerdos por qué nos hizo gastar a la Nación, 350 mil millones de pesos en un plebiscito, sin contar con los ríos de dinero que circularon para proyectar una imagen centrada en una paloma de la paz?

Mientras el país se consume en la corrupción. Mientras todos vemos de nuevo que en lo que va del año, van 62 muertes de niños en La Guajira por física hambre, mientras vemos la cadena que no termina de eventos trágicos en el sistema de salud y sus desfalcos, ¿por qué nos hizo perder esa plata?

No estando satisfecho con el resultado, con el derroche, ahora nos sumerge en una Reforma Tributaria con el único fin de ahogarnos. ¿Qué va a pasar con los tenderos en el país a los cuales se les cobrará un impuesto sobre las ventas de sus productos, del pequeño comercio que crean en aras de subsistir en un país donde es cada día más difícil conseguir un empleo para ganar aunque sea el mísero salario mínimo, en un país cuyos impuestos son más costosos que en Canadá donde el sistema educativo sí funciona y es gratuito, donde las autopistas no tienen huecos, donde se invierte y fuera de eso, se le da subsidio a los desempleados y hasta hogares a los más necesitados?

En Canadá la gente paga impuestos con gusto, aquí pagar impuestos genera indignación, es como si hiciéramos una fila enorme, llenando formularios, pasando por tediosos funcionarios públicos para entregar la plata que con esfuerzo en este país se consigue para hacer ricos a ciertas personas, para seguir alimentando estas barrigas que no se llenan ni con la salud de nosotros ni con las vidas de otros.

La verdadera guerra que vivimos se llama corrupción, no me canso de decirlo, ojalá el país realice algún día, una marcha en contra del robo descarado de las EPS, esas que causan más muertes que las Farc, E.L.N, Paramilitares, Bacrim, delincuencia y todos ellos juntos. ¿Cuándo veremos a esos jóvenes que llenan plazas dirigidos por lideres que están contratados por usted o su hijo, a través de diferentes entidades Estatales?

¿Cuándo este país tendrá un despertar real y no repetirá como idiotas la palabra paz que no se ve ni se siente a pesar de un Nobel que no se merecía?. Siga engañando al mundo pero recuerde que a nosotros los colombianos, los que tenemos que soportar este inmundo sistema, no nos engaña.

Una de las ventajas de estar secuestrada, es que se aprende a conocer las palabras. Uno sabe el valor de cada palabra en su real dimensión con la ausencia del significado.

Y le aseguro que su paz genera miseria y más guerra.

 

@leszlikalli